NOTIMEX
18 de diciembre de 2016 / 09:20 p.m.

LOS ÁNGELES.- Miles de personas caminaron hoy por calles de Los Ángeles para llamar a la unidad, a ser valientes y a enfrentar cualquier amenaza, odio o racismo en Estados Unidos, en el marco del Día Internacional del Migrante.

La marcha fue encabeza por el líder del Senado de California, Kevin de León, el concejal de Los Ángeles Gil Cedillo y líderes de organizaciones proinmigrantes, religiosas, laborales.

Entre los participantes destacaron María Elena Durazo, dirigente de la Federación de Trabajadores de Los Ángeles y Stewart Kheow, director de la Organización Justicia para Asiáticos Americanos de Los Ángeles.

Con una enorme pancarta que decía “California valientes y unidos”, la marcha atrajo a miembros del Sindicato Internacional de Empleados de los Servicios (SEIU por sus siglas en inglés) y a grupos de estudiantes.

Durante esta manifestación fueron visibles carteles en contra del odio y el racismo, y llamados al Colegio Electoral para que no apruebe la elección de Trump, lo mismo que piñatas con la figura de Trump y manifestantes con máscaras alusivas.

Los organizadores llamaron a las comunidades a prepararse para enfrentar sin ningún miedo ni temor cualquier acción de persecución o represalia del gobierno de Trump.

El senador De León expresó a Notimex que no buscará un pleito con el presidente electo Trump, pero advirtió: “no cederemos ni un ápice en luchar por los derechos de inmigrantes en California”.

“Buscaremos ámbitos comunes por el bien del estado y del país y si hemos logrado cosas interesantes como un salario mínimo de 15 dólares la hora, sabemos que también podremos logar defender los derechos de inmigrantes”, dijo.

Hace pocas semanas, De León presentó un paquete de medidas en favor de la comunidad inmigrante en California, la más numerosa del país, para que autoridades federales no persigan ni pretendan arrestar a indocumentados.

“A los inmigrantes indocumentados en California les doy mi palabra que como líder haré todo lo posible por defender los derechos de nuestra gente más pobre y más marginada al prohibir que agentes tengan incursiones en centros de trabajo y otros sitios”, anticipó.

“Sí se nota mucha ansiedad y mucho pánico no sólo en el estado sino en el país, pero este es el país más demócrata, más cívico y por eso es muy importante que todos los grupos salgan a calles para alzar su voz”, apuntó.

Durazo dijo que los latinos deben tener más que entendido que no dependen de la resolución de un colegio electoral ni de un político el que sea, dependemos del pueblo inmigrante, enfatizó.
Invitó a la comunidad inmigrantes “a no tener miedo ni a dejarse llevar por la incertidumbre de una nueva administración que ha amenazado con muchas cosas peores para la comunidad inmigrantes”.

“Nos tendremos que defender unos a otros, hay que recordar que si tuvieron mucho valor al venir de su país a Estados Unidos, ahora hay que ejercer ese mismo valor y no dejarlo en la frontera, usar ese mismo valor para defenderse así mismo, a sus familias”, subrayó.

Llamó a recordar que Trump “no va a durar una eternidad y que vamos a cambiar a la siguiente persona en ese cargo para que no sea igual”.

David Huerta, de SEIU, manifestó que como inmigrantes “nos urge tener una agenda de migración y de justicia, queremos asegurar que cada trabajador en el país no se le roben sus sueldos sólo por ser inmigrantes.

Añadió que ninguna mujer deberá ser molestada sólo por ser inmigrante. “Tenemos que estar unidos para una agenda de justicia racial, no podemos permitir que ninguna persona sólo por su color sea discriminado”.

Expresó que es un deber el “asegurar que tenemos un ambiente justo en este país”.

Angélica Salas, líder de la Coalición por los derechos Humanos de Los Ángeles (CHIRLA), dijo que California es fuerte, es un estado proinmigrante y lo que ha logrado no ha sido fácil y por ello no se puede dar un paso atrás.

Juan José Gutiérrez, de la Coalición por los Derechos Plenos para Inmigrantes, envió mensaje a Trump para advertirlo que no se permitirán arrestos masivos ni deportaciones masivas.

“Nunca jamás nuevas operaciones policíacas tipo ‘operaciones espalda mojada', que significó millones de deportaciones, de familias divididas y resultó en un incaculable dolor humanos en los años 50”, puntualizó.

Advirtió que se impedirá la violación de derechos humanos y laborales de inmigrantes. “No construiremos muros. México no pagará por la construcción de ninguna muro, somos constructores de puentes y desmantelaremos todos los muros fronterizos”, expuso.