AP
4 de agosto de 2014 / 11:37 p.m.

MOUNT BALDY, California.- Más de 30 viviendas resultaron gravemente dañadas en áreas montañosas del sur de California debido a las súbitas corrientes causadas por tormentas y más de una decena quedaron inservibles, informaron el lunes las autoridades.

Una corriente súbita inundó el pueblo de Mount Baldy y dañó 25 casas, dejando seis de ellas inhabitables, dijo el jefe de bomberos, Bill Stead.

Stead indicó que el daño más grave ocurrió en un complejo hotelero muy visitado por esquiadores y ciclistas en la zona de Goat Hill, donde un desprendimiento de piedras cubrió varias casas hasta los techos.

Los caminos de la montaña fueron reabiertos después que los deslizamientos de tierra obligaron a cerrarlos, dejando aisladas a 2 mil 500 personas, entre ellas 500 que acampaban, y tuvieron que pasar la noche en un centro comunitario cercano a Forest Falls, indicaron autoridades del Condado San Bernardino.

Un paso al pueblo de Oak Glen, donde unas 1.500 personas quedaron varadas, también fue abierto, dijo el capitán de bomberos del condado, Jeff Britton.

Todos los habitantes del pueblo fueron localizados y no se reportaron lesionados, dijeron autoridades.

Al oeste de esa zona un hombre de 48 años murió luego de que su auto fuera arrastrado por el agua de un arroyo que se desbordó cerca de Mount Baldy. Autoridades forenses identificaron a la víctima como Joo Hwan Lee, residente de El Segundo.

Al despertarse el lunes, los residentes de Mount Baldy vieron cielo soleado y calles llenas de lodo. Luego intercambiaron consejos para secar los tapetes y sacar la mugre de sus casas.

"La corriente arrastraba un torrente de escombros y troncos, además de agua lodosa", dijo Michael Honer, quien desde la casa de un amigo situada en la parte alta del camino vio como la corriente creció en una hora. "Fue apocalíptico. Sonaba como si fuera un motor de avión o un tren".

El Toyota Prius cuyo conductor murió estaba atrapado entre rocas y troncos en Bear Creek. El parabrisas estaba roto y el carro lleno de lodo.

El conductor se detuvo el domingo en la entrada de la casa de Angela Batistelli y ella, quien regresaba de la tienda con comida, le pidió que se moviera porque es un sitio donde los ciclistas suelen estacionarse.

Una fuerte lluvia caía cuando llevó las bolsas a su casa. Más tarde vio al vehículo blanco calle abajo, sus luces traseras estaba rodeadas de agua y luego fue arrastrado entre el rugido del agua que se precipitaba al cañón.

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