AP
6 de septiembre de 2015 / 08:03 p.m.

Guatemala.- Más de la mitad de los guatemaltecos aptos para votar acudieron a las urnas para elegir a sus nuevas autoridades, en un intento por dejar atrás los escándalos de corrupción que llevaron a la cárcel al anterior presidente.

"Ya se ha pasado más del 50% de votantes, la afluencia ha sido muy buena", dijo Jorge Mario Valenzuela magistrado del Tribunal Supremo Electoral. Señaló que en elecciones anteriores no habían llegado a esas cifras a la mitad de la jornada de votación.

Para el analista Renzo Rosal, catedrático de la Universidad Rafael Landívar, "una de las motivaciones es que la participación se transforme en hechos concretos".

Agregó que "si no hubiera pasado lo de Otto Pérez, las elecciones hubieran resultado con mayor número de incertidumbre".

Las elecciones se llevaron a cabo tras una profunda crisis política en la que Pérez Molina y su vicepresidenta Roxana Baldetti se vieron obligados a renunciar y se encuentran en la cárcel tras estallar un escándalo por una red de corrupción.

Uno de los primeros en votar fue el presidente Alejandro Maldonado Aguirre, que asumió la presidencia tras la renuncia de Pérez Molina.

"El voto que los guatemaltecos vienen a dar con confianza y honradamente debe ser recompensado con la misma actitud (de los políticos). Después del día del pueblo, vendrá el día de los estadistas, el pueblo cumple, los estadistas tiene que cumplir", dijo tras emitir su voto.

"Vine a votar, yo lo estoy haciendo con la fe de que esto tiene que cambiar, debemos renovar a todos, se necesita gente nueva", dijo a la AP Otilia Castro, de 78 años, al salir del centro de votación del sur de la capital guatemalteca.

Las mesas de votación abrieron a las 7:00 horas tiempo local y cerraron a las 18:00 horas.

Se elegirá presidente y vicepresidente, entre 14 fórmulas propuestas; 158 diputados al congreso unicameral y 338 alcaldes. También votarán por representantes en el Parlamento Centroamericano.

Previo a la salida de Pérez Molina, miles de guatemaltecos salieron a las calles para exigirle que renunciara por los escándalos de corrupción que fueron denunciados dentro de su administración.

La fiscalía y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, un organismo de Naciones Unidas, desarticularon una red que defraudó al fisco por millones de dólares.

La red, conocida como "La Línea" estaba integrada por funcionarios y particulares que recibían sobornos de empresarios para que les ayudaran a evadir impuestos en sus importaciones.

El empresario Salvador Paiz, opinó que la corrupción roba recursos importantes para brindar salud, educación, pero que la crisis generada por los recientes escándalos harán que la población monitoree más a las próximas autoridades.

"Veo un gobierno que va a estar mucho más monitoreado por la sociedad guatemalteca y eso me parece fenomenal. La activación de la ciudadanía es fenomenal y que hoy los guatemaltecos estamos saliendo con valentía a denunciar actos de corrupción", señaló.

Las votaciones transcurrieron con tranquilidad, aunque se han registrado algunos incidentes.

Jorge Aguilar vocero de la policía explicó que el más representativo es el incidente registrado en el departamento de Suchitepéquez donde el sábado integrantes de dos partidos se enfrascaron en una riña que dejó 25 personas capturadas.

"Tras las agresiones, cinco personas fueron heridas, una de ellas falleció, todos fueron heridos por armas de fuego", dijo Aguilar.

Otro de los incidentes se registró en el municipio de San José del Golfo, del departamento de Guatemala donde medio centenar de personas bloqueó una calle para evitar que personas supuestamente que no eran del lugar votaran. Un desconocido lanzó una bolsa con gasolina al lugar, sin causar daños.

Un estudio de la comisión de la ONU, sobre el financiamiento de partidos políticos guatemaltecos hecho público en julio pasado, reveló que el 25% del financiamiento viene de las estructuras criminales, sobre todo del narcotráfico, otro 25% proviene de los empresarios y un 50% son de los proveedores del Estado divididos en infinidad de entidades de distinto tamaño.