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6 de junio de 2017 / 08:00 p.m.

BRASILIA.- El máximo tribunal electoral de Brasil reabrió el martes un proceso por el presunto uso de fondos ilícitos para financiar la campaña electoral de la fórmula que integraban Dilma Rousseff y Michel Temer en 2014, en un caso que podría forzar la salida del cargo del actual mandatario.

Los opositores de Temer ven un dictamen de la corte como una forma de salir de la crisis política generada por denuncias de corrupción contra el líder de la centroderecha, pero una decisión podría tomar semanas, sino meses, y puede ser apelada por el presidente.

El caso fue pospuesto en abril para permitir nueva evidencia del mayor escándalo de corrupción en la historia de Brasil, que involucra miles de millones de dólares en sobornos pagados por compañías a decenas de políticos y funcionarios de Gobierno.

La decisión de la corte es clave para decidir el futuro político de Brasil, donde la perspectiva de tener a un segundo presidente fuera del cargo en un año ha generado volatilidad. La incertidumbre ha debilitado a la moneda local, las acciones y los bonos en los últimos días.

Temer fue el compañero de fórmula de Rousseff y la sucedió cuando la exmandataria enfrentó un juicio político que terminó con su destitución.

Si Temer es removido del cargo, el presidente de la Cámara baja, Rodrigo Maia, tomaría el puesto y el Congreso tendría 30 días para elegir un mandatario interino que lidere el país hasta las elecciones de 2018.

Partidos de la izquierda piden elecciones generales anticipadas para que los brasileños elijan un nuevo presidente directamente.

De ser hallado culpable, Temer apelaría la decisión, lo que podría retrasar el proceso por meses. El Gobierno podría sufrir una desestabilización y un éxodo de sus aliados, aumentando las posibilidades de que el presidente sea obligado a renunciar.

Temer se ha negado a renunciar desde que el Supremo Tribunal Federal autorizó el mes pasado una investigación en su contra por supuesta corrupción, chantaje y obstrucción a la justicia.

La investigación se basa parcialmente en una grabación de una conversación con un ejecutivo de JBS, en la que Temer parece acordar el pago de dinero para silenciar a un testigo clave en el enorme escándalo de corrupción.

ilp