5 de abril de 2013 / 08:46 p.m.

En el Senado, los líderes parlamentarios de las 20 economías más importantes cerraron el foro entre marimba, mariachis y mole.

Ciudad de México • Con música de marimba, mariachis y una comida típica aderezada con puestos de antojitos y muestras artesanales, concluye esta tarde en el Senado el IV Foro de Líderes Parlamentarios del G-20 realizada en México, que el coordinador panista y presidente de esta cámara, Ernesto Cordero calificó del evento de diplomacia parlamentaria más importante organizado por México en los últimos 15 años.

Durante los trabajos de la mañana se analizó el tema de seguridad alimentaria, en donde se dijo que la volatilidad en los precios de los productos básicos pone en peligro este rubro en los segmentos más vulnerables de la población mundial.

Por ello, los parlamentarios de las 20 economías más importantes urgieron a establecer medidas para asegurar la sustentabilidad de la producción agrícola y estabilizar los costos de los commodities.

La senadora priista Lucero Saldaña propuso que el impulso de la productividad alimentaria en las diversas naciones, se incluya dentro del ordenamiento de los Legisladores del G20 el capítulo de gastronomía con perspectiva de fomento económico, y no sólo cultural.

En uso de la palabra, el presidente de la Cámara de Representantes de Indonesia, Mohamad Sohibul, coincidió en que la alteración de la oferta alimentaria puede afectar los esfuerzos globales para lograr la primera de las Metas del Milenio, que es aliviar la pobreza y el hambre en el mundo.

Más tarde también se analizó el tema del calentamiento global, que expuso la senadora ecologista Ninfa Salinas, quien llamó a no darse el lujo de hacer pausas ni demorar la acción conjunta.

Pidió hacer crecer las estructuras de financiamiento públicas y privadas para el crecimiento verde y la energía sustentable.

ANGÉLICA MERCADO Y OMAR BRITO