9 de febrero de 2015 / 02:43 a.m.

Un juego de excelencia se vivió  con la participación de las máximas figuras de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP), las estrellas del baloncesto en territorio mexicano, que cayeron para iluminar el universo de más de 5 mil aficionados reunidos en el gimnasio Nuevo León Unido.

La experiencia fue espectacular para jugadores, técnicos y fanáticos, sobre todo por el triunfo del equipo mexicano por 124-120 ante los jugadores extranjeros.

La fiesta empezó temprano con el concurso de las clavadas, competencia en la que el campeón defensor, Jesús González de Halcones Rojos, quedó fuera de la final, cediendo su trono a Román Martínez, de Soles de Mexicali, que mostró tino en sus tiros para vencer en el último duelo al seleccionado nacional Francisco Cruz, jugador de Halcones Rojos.

Tras el primero de dos concursos, el partido comenzó para deleite de los aficionados. Los dos primeros cuartos fueron relajados para los basquetbolistas que disfrutaron cada una de las jugadas. Los primeros 20 minutos de juego no fueron arriesgados y fue para los mexicanos. El primer cuarto por 34-27 y el segundo por 69-64.

En el medio tiempo apareció la espectacularidad de las clavadas con Greg Smith de Correcaminos, Marco Ramos de Halcones Rojos y PJ Reyes de Fuerza Regia, aunque eran cinco los convocados inicialmente. Jerome Habel, campeón defensor, no asistió a la cita como tampoco Sam Young.

Después de la primera pasada y ante el "desagrado" de Antonio "Chispa" Rivers, quien estuvo como invitado especial al igual que Gerard Williams, fue el mismo jugador estadounidense quien con cambio de playera hizo gala de su buen desempeño clavando el balón.Para eso, rindió homenaje al señor Sergio Ganem Pérez (QEPD) al realizar su tradicional clavada en la que salta a una persona, pero en esta ocasión apoyándose con la mascota: el Chango Regio.

Con la demostración del veterano jugador, a los finalistas Ramos y PJ Reyes no les quedó de otra más que mejorar sus intentos y fue el jugador de Fuerza Regia que arrancó los "vivas" y aplausos de los aficionados con una clavada espectacular en la que tras saltar pasó el balón por entre las piernas para "clavar" a una mano el balón.

Concluida la espectacularidad de las clavadas, el Juego de Estrellas se reanudó con mayor emoción en la cancha. Los mexicanos ganaban 82-68 cuando los extranjeros decidieron meter presión y acortar la distancia hasta cerrar, todavía abajo, el parcial por 99-96.Y aunque el partido era más bien una exhibición, el orgullo y competencia natural de los basquetbolistas surgió para imprimir mayor emoción en la cancha, sólo que la suerte estaba echada para el equipo de mexicanos.

La espectacularidad de las clavadas de PJ Reyes y sus 15 puntos, Lance Allred sumó 25 y Eugene Phelps 24, lo convirtió en el Jugador Más Valioso del Juego de Estrellas, título que festejaron los aficionados y mismos jugadores.

MARTHA CEDILLO