17 de marzo de 2013 / 03:36 p.m.

El panista se dio tiempo para criticar a políticos y pedir responsabilidad a la sociedad ante los retos del país.

 Guanajuato • Diego Fernández de Cevallos sostuvo que México vive una “brutalidad” por los altos índices en crímenes y pobreza que se registran en territorio nacional, al tiempo que advirtió que la ciudadanía está harta de los políticos que no se encuentran a la altura de las exigencias del pueblo.

No solo habla porque sabe, sino porque a lo largo de sus más de siete décadas de vida ha estado en contacto con las problemáticas del país desde diferentes trincheras.

Incluso fue víctima, durante siete meses, de uno de los delitos que siguen a la alza: el secuestro, pero ni ese trágico hecho hizo que cambiara su manera de pensar o de vivir. Sigue siendo el mismo y asegura que luchará por ser un mejor hombre y, sobre todo, un mejor ciudadano.

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Fernández de Cevallos celebró su cumpleaños número 72 en su rancho La Barranca, en Jerécuaro, Guanajuato. Una hacienda de la época revolucionaria de difícil acceso, que se complica más con el silencio de los habitantes:

—¿Disculpe, para el rancho de Diego Fernández de Cevallos? —se pregunta a los pobladores de la zona.

—¿Y usted de dónde es?

—Venimos a la cobertura de su cumpleaños…

—Si me muestra una identificación, le digo…

Luego de mostrar las credenciales, los vecinos del panista explican cómo llegar al lugar donde vive Fernández de Cevallos.

“Don Diego ha hecho mucho por nosotros aquí en la zona: cuando ve que la carretera está en mal estado o que tenemos problemas con el alumbrado o el agua, hace unas llamadas y de inmediato nos ayudan. Pero cuando lo secuestraron no teníamos esas atenciones, por eso lo ayudamos, además es buena gente, hasta escuela ya nos puso”, explica José Medina, dueño de una tlapalería.

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La antesala al rancho del ex candidato presidencial es una zona de hierba seca, en la que se encuentran varados cuatro helicópteros fuertemente resguardados por personal de seguridad privada y agentes federales y estatales.

En punto de las 2 de la tarde se oficia una misa en la que Diego y sus personas más cercanas celebran sus 72 años de vida. Viste una camisa y pantalón azul, chamarra y botas café, y en su mano derecha su fiel puro. Se le ve sonriente, con su característica barba larga.

Llama a su jefe de escoltas y le da unas instrucciones. Segundos después, este último, acompañado de dos personas más, comienza a sacar tablones y cazuelas con comida para los cientos de escoltas que esperan a sus jefes, en las decenas de vehículos que rodean la hacienda.

Los VIP pueden estacionar las ostentosas camionetas frente a la residencia, mientras que los demás invitados tienen un amplio terreno para hacer lo propio.

Dentro, los invitados degustan pasta, carnitas, frijoles, gorditas, caldos y diversos guisos, así como todo tipo de bebidas nacionales e internacionales.

Cerca de las 5 de la tarde, el personal de Diego lleva su Range Rover color olivo hasta la entrada de su casa, y de la puerta principal sale el cumpleañero, flanqueado del presidente del Tribunal Electoral, Alejandro Luna Ramos, y del coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, este último aborda la camioneta que conduce Diego.

Poco después, un helicóptero se eleva entre la hierba y a toda velocidad regresa el festejado. Diez metros antes de llegar a la entrada de su casa abre la puerta, con el vehículo aún en movimiento, y lo detiene frente a la puerta.

En ese lugar es donde accede a dar una breve entrevista, en la que asegura estar muy contento por celebrar a lado de los suyos: “Le doy gracias a Dios por 72 años de vida y le pido a él y a la virgen que me ayuden cada día a ser un mejor ciudadano”.

Reconoce que el país todavía tiene muchos retos y desafíos y llama a todos los sectores de la sociedad a que México salga adelante.

“Creo que si todos los mexicanos hacemos nuestra tarea, políticos, periodistas, empresarios, maestros, padres de familia, la sociedad en su conjunto, se acabará con la brutalidad que estamos viviendo... eso no puede seguir”, advirtió.

Fernández de Cevallos aseguró que todos los días de su vida ha procurado darle a la gente un beneficio y adelantó que “próximamente, con la presencia del ex presidente Felipe Calderón y del actual mandatario Enrique Peña Nieto, inauguraremos una escuela que he donado al pueblo”.

Diego determina que la entrevista se acabó, no sin antes señalar: “La gente está harta de políticos que no estén a la altura de las exigencias del pueblo, pero también el pueblo debe tomar su propia responsabilidad”.

Da unas bocanadas a su puro y enfila a su casa. “La noche será larga”, anuncia uno de sus trabajadores, poblador de Jerecuaro.

HISTORIA POR ISRAEL NAVARRO