23 de julio de 2014 / 04:25 p.m.

Dallas.- El número de clínicas autorizadas a practicar abortos en Texas disminuyó a la mitad en el último año, al pasar de 41 a 20 desde la promulgación de una ley estatal orientada a restringir esta práctica.

La ley, considerada entre las más severas de Estados Unidos, obliga a las clínicas de aborto a realizar fuertes inversiones para convertirse en centros de cirugía ambulatoria.

El estatuto exige también que los médicos que practican abortos cuenten con privilegios de admisión en un hospital de cirugía mayor dentro de 30 millas (48 kilómetros) del sitio donde se ubica la clínica.

La incapacidad e incosteabilidad de cumplir con los requisitos ha provocado que en los últimos 12 meses hayan sido cerradas 21 de las 41 clínicas de aborto que operaban en la entidad.

"Estamos viendo las consecuencias", dijo Heather Busby, directora ejecutiva de NARAL Pro-Choice Texas, el brazo político del movimiento a favor del aborto en Texas.

"Estamos viendo que la gente está siendo empujada hacia el embarazo, a tener que salir de la entidad, a tener que conducir y dormir en sus autos en los estacionamientos debido a estas barreras de acceso", que han alejado a las clínicas de sus ciudades, indicó.

La última restricción de la ley entrará en vigor el próximo 1 de septiembre. A partir de entonces todas las clínicas de aborto deben de haber mejorado sus instalaciones para servir como centros de cirugía ambulatoria.

Busby dijo que muchas de las clínicas aún abiertas no podrán afrontar las invasiones que eso requiere, y más se verán obligadas a cerrar.

"Esto básicamente forzará a todas las clínicas a convertirse en mini hospitales", dijo Busby.

"Tienen que tener pasillos anchos de una cierta longitud, vestuarios masculinos y femeninos, habitaciones para conserjes, y un montón de otras regulaciones que realmente no son apropiadas o hacen nada para aumentar la seguridad de uno de los más seguros procedimientos en el país", explicó.

Legisladores republicanos que aprobaron la ley antiaborto en julio del año pasado defendieron el estatuto, al señalar que las restricciones son necesarias para proteger la salud de las mujeres.

Sin embargo, los grupos que defienden el derecho al aborto sostienen que las restricciones son médicamente innecesarias y la intención de decretar la ley era la de cerrar todas las clínicas de Texas que ofrecen el servicio.

Busby dijo que el aborto ya es uno de los procedimientos médicos más seguros que se practican en consultorios, con una tasa de complicaciones inferior al 0.05 por ciento.

El combate a la ley en la legislatura estatal en año pasado impulsó la carrera política de la senadora Wendy Davis, quien ahora es la candidata demócrata a la gubernatura de Texas.

Foto: AP

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