7 de marzo de 2014 / 07:05 p.m.

MOSCÚ.- Rusia obtuvo apoyo el viernes para el intento de Crimea de separarse de Ucrania y una líder del parlamento ruso dijo a su contraparte de Crimea que la región sería recibida como "una parte en absoluta igualdad de la Federación Rusa". En la Plaza Roja de Moscú, 65 mil personas ondearon banderas y corearon "¡Crimea es Rusia!".

La estratégica península en el sur de Ucrania se ha vuelto el centro de la batalla por Ucrania, donde tres meses de protestas obligaron al presidente Viktor Yanukovich a huir a Rusia. Moscú considera ilegítimo al nuevo gobierno en Kiev y ha tomado el control de Crimea, donde tiene una gran base naval sobre el Mar Negro.

El parlamento de Crimea convocó a un referendo el 16 de marzo para decidir si la región semiautónoma debe pasar a formar parte de Rusia, medida que el presidente estadounidense Barack Obama consideró violatoria del derecho internacional.

El presidente Vladimir Putin dijo a la prensa el martes que Rusia no tenía intenciones de anexar a Crimea, pero insistió que los habitantes tenían derecho a determinar el estatus de la región mediante un referendo.

La presidenta de la cámara alta del parlamento ruso, Valentina Matvienko, dijo al titular de la legislatura de Crimea, Vladimir Konstantinov, que Moscú recibirá de buen grado a Crimea si ésta lo resuelve en su referendo. Alrededor del 60% de la población de Crimea se identifica como rusa.

"Si se toma la decisión, entonces (Crimea) será una parte en absoluta igualdad de la Federación Rusa", dijo Matvienko. Destacó los malos tratos denunciados por los habitantes de habla rusa en las regiones oriental y austral de Ucrania, la principal justificación de Moscú para intervenir en el país vecino.

El parlamento ruso se ha apresurado a presentar proyectos de ley que facilitarían el ingreso de Crimea a Rusia. De acuerdo con el derecho constitucional vigente, Rusia solo puede anexar un territorio extranjero mediante un acuerdo "iniciado... por el gobierno extranjero correspondiente".

Dado que Crimea es legalmente parte del territorio ucraniano, ello requeriría firmar un acuerdo con las nuevas autoridades en Kiev, las que han condenado la incursión rusa en la región.

Las nuevas leyes eliminarían ese requisito, dijeron parlamentarios y agregaron que podrían ser aprobadas la semana próxima.

En la Plaza Roja, en el lado opuesto al parlamento, 65 mil personas asistieron a un acto organizado por el Kremlin en apoyo a la secesión de Crimea.

"Sabíamos que Rusia no nos abandonaría", vociferó Konstantinov desde la tribuna. Pidió a Moscú que no olvide a otras regiones prorrusas de Ucrania.

"No debemos dejar al pueblo ucraniano a merced de los bandidos nazis", dijo en alusión al gobierno en Kiev.

La compañía estatal rusa de gas Gazprom también incrementó la presión sobre el nuevo gobierno ucraniano, que le debe 1.890 millones de dólares. El presidente de Gazprom, Alexei Miller, dijo que si Kiev no paga su deuda, "existe el riesgo de regresar a la situación de principios de 2009", cuando Rusia dejó de aprovisionar a Europa debido a una disputa de precios con Ucrania.

El nuevo gobierno, que brega por estabilizar las finanzas, recibió noticias alentadoras del Fondo Monetario Internacional, de que la ayuda financiera iba en camino.

"Estoy impresionado por la determinación, el sentido de responsabilidad y el compromiso de las autoridades con un plan de reforma económica y transparencia", dijo el director del Departamento Europeo del FMI, Reza Moghadam, tras una visita de dos días. "El FMI está dispuesto a ayudar al pueblo de Ucrania".

Rusia ha negado que sus fuerzas estén activas en Crimea. Dice que los efectivos vestidos con uniformes verdes sin insignias son "fuerzas de autodefensa" locales, pero muchos de esos efectivos, provistos de armas pesadas, son transportados por vehículos con patentes rusas.

Con la esperanza de obligar a Rusia a reducir su presencia militar, Estados Unidos impuso sanciones económicas y de viaje a rusos y opositores del nuevo gobierno ucraniano. La Unión Europea anunció la suspensión de negociaciones con Putin sobre un amplio acuerdo económico y el permiso para los ciudadanos rusos de viajar al bloque de 28 naciones sin necesidad de visa, una antigua aspiración de Moscú.

AP