reuters
28 de mayo de 2015 / 08:44 a.m.

La Habana. - Uno de los negociadores de las FARC en el diálogo de paz con el Gobierno de Colombia murió en un ataque de las fuerzas militares de ese país a un campamento de la guerrilla, informó el miércoles el grupo rebelde al denunciar el hecho como un asesinato.

Jairo Martínez es el primer negociador de la delegación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que fallece durante los dos años y medio de conversaciones que se celebran en La Habana para acabar con medio siglo de conflicto armado.

Según las FARC ya han muerto 40 personas desde mediados de mayo, cuando el gobierno del presidente Juan Manuel Santos levantó una suspensión de los ataques aéreos contra el grupo guerrillero con el que ha estado negociando en medio de la confrontación.

"Es imperativo conjurar el fuego de la guerra que amenaza con reactivarse en el territorio nacional, cuando hasta hace poco avanzaba a paso seguro el desescalamiento del conflicto", dijeron las FARC en un comunicado leído en La Habana por el guerrillero Pastor Alape.

"Las conversaciones de paz no progresarán con baños de sangre, presidente Santos", agregó.

Según el grupo guerrillero, Martínez estaba en Colombia en una misión pedagógica de paz y murió como consecuencia de un ataque aéreo la semana pasada en una zona selvática del suroeste del país.

Cuba y Noruega, países garantes en la mesa de negociaciones de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC, expresaron su profunda preocupación por la actual intensificación del conflicto armado en el país sudamericano.

"Hacemos un llamado a las partes a que continúen sus esfuerzos para seguir avanzando en la discusión de las cuestiones pendientes, incluyendo la adopción de un acuerdo para el cese bilateral definitivo del fuego y las hostilidades", dijo el garante cubano Rodolfo Benítez al leer una declaración a periodistas en La Habana.

Los bombardeos son uno de los peores golpes recibidos por el grupo rebelde desde que comenzaron los diálogos de paz en noviembre de 2012 en Cuba, un hecho que llevó a la guerrilla a suspender su cese unilateral del fuego declarado en diciembre último.

El Presidente Santos, quien ha pedido acelerar las negociaciones de paz, se ha negado a aceptar una tregua bilateral durante el diálogo, pese a los insistentes pedidos de las FARC y su decisión de aplicar ceses del fuego unilaterales en algunos períodos.

"Queremos afirmar de manera enfática que se equivocan quienes piensen que con los cuerpos destrozados y la sangre de nuestros compañeros van a imponernos una justicia que persigue la responsabilidad de los poderosos", dijo Alape.

A pesar de que están sentados a la mesa de negociaciones para superar cinco décadas de conflicto que han dejado más de 220 mil muertos y millones de desplazados, las dos partes se siguen enfrentando en las montañas y selvas de Colombia.

Aunque los diálogos han sufrido altibajos, lograron más avances que todos los esfuerzos previos para cerrar la herida abierta en Colombia que significa el conflicto interno de más de 50 años de guerra.