Reuters 
22 de febrero de 2014 / 05:57 p.m.

Caracas . - La violencia vinculada a las protestas de opositores contra el Gobierno venezolano cobró una nueva víctima, mientras que el sábado volvían a tomar las calles del dividido país tanto los adversarios como los seguidores del presidente Nicolás Maduro.

Un joven de 29 años, trabajador de un supermercado, se convirtió en la séptima víctima directamente relacionada con las más de dos semanas de manifestaciones al chocar en su moto en horas de la noche del viernes con un cable colgado en una calle en el este de Caracas en una barricada improvisada.

"Iba a su hogar y no vio la guaya (cable) en la oscuridad (...) Lo degolló en el sitio", dijo el ministro del Interior, Miguel Rodríguez, a la televisión estatal.

Desde principios de febrero, decenas de miles de venezolanos han salido a protestar contra la alta inflación, la escasez de productos básicos y la inseguridad de las que culpan a Maduro, quien asumió la presidencia hace 10 meses tras la muerte por cáncer de su mentor Hugo Chávez.

El mandatario socialista asegura que las manifestaciones buscan derrocarlo, como cuando Chávez fue brevemente removido del poder en un golpe de Estado en el 2002, que siguió a meses de protestas.

Además de las víctimas fatales, de las cuales cinco han muerto a causa de disparos desde el 12 de febrero, se ha reportado más de un centenar de heridos en medio de enfrentamientos a tiros, palos, piedras entre opositores y adversarios y por la intervención de las fuerzas de seguridad.

El Gobierno ha vinculado otras dos muertes a las protestas: la de una mujer que sufrió un ataque cardíaco pero tardó en llegar al hospital por una barricada en Caracas; y un fiscal que se estrelló con su auto esquivando un piquete opositor.

La mayor intensidad de las protestas -en la que los estudiantes universitarios han sido protagonistas- se observó a mediados de la semana y en los últimos días se han moderado, aunque sin levantar las barricadas en algunas zonas de la capital y otras ciudades del país petrolero.

El Gobierno de Maduro no parece tambalear por las manifestaciones y las fuerzas armadas le dieron su total respaldo, a la vez que se comprometieron a mantener el orden.

Guardias nacionales se han mantenido activos en las calles y soldados han sido utilizados para reforzar la seguridad en algunas ciudades.