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29 de julio de 2015 / 12:54 p.m.

Praga.-  Uno de los últimos rinocerontes blancos del norte en el mundo, murió en el zoológico de la República Checa, ensombreciendo las perspectivas de supervivencia de esa especie, de la cual ahora existen sólo cuatro ejemplares.

El deceso de Nabire, una hembra de 31 años y la última rinoceronte que vivía en Europa, se debió a la ruptura de un quiste que le había producido complicaciones de salud durante un periodo largo de tiempo, informó este miércoles personal del zoológico de Dvur Králové.

“Es una pérdida indescriptible. Nabire era el rinoceronte más amable. No sólo la amábamos, su muerte es ante todo un símbolo de la desaparición catastrófica de los rinocerontes como consecuencia de la codicia sin sentido”, sostuvo el director del zoológico, Premysl Rabas. 

Con la muerte de Nabire, esta especie animal se acerca a la extinción completa, lamentó Rabas a través de la página web del parque zoológico.

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La ruptura de un quiste que le había producido complicaciones de salud durante un periodo largo de tiempo. |ESPECIAL

Nabire nació el 15 de noviembre de 1983 en el zoológico de Dvur Králové y pasó toda su vida allí, por lo que fue el segundo rinoceronte blanco del norte criado en cautiverio.

Con la pérdida de Nabire, quedan sólo cuatro ejemplares de esta especie en todo el mundo, una hembra en el zoológico de San Diego, Estados Unidos, y tres ejemplares en la reserva Ol Pejeta en Kenia, los cuales fueron trasladados desde el zoológico de Dvur Králové.

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Conservacionistas continuarán sus esfuerzos por tratar de salvar la especie. |ESPECIAL

Los grupos conservacionistas no tienen registro de que existan rinocerontes blancos del norte libres en la naturaleza, pues aunque hay reportes de que se cree haber visto desde un helicóptero a tres ejemplares en Sudán, no se han podido confirmar.

El Parque Nacional de Garamba, en la República Democrática del Congo, tenía rinocerontes blancos del norte pero ninguno de ellos ha sido visto desde 2006.

Ante este sombrío panorama, los conservacionistas continuarán sus esfuerzos por tratar de salvar la especie, destacó el periódico checo Prague Post.

“Creemos que es nuestro deber tratar de salvarlos. Somos los únicos que, quizá con el Zoológico de San Diego, lo podemos hacer por la cantidad de material biológico recogido. Pero estamos conscientes de que las posibilidades de éxito son escasas”, dijo Rabas.

Los intentos de inseminación artificial de las hembras restantes no habían tenido éxito, por lo que en 2009 el zoológico decidió dejar de intentarlo lo cual mejoró su salud y normalizó su actividad hormonal.