22 de marzo de 2014 / 08:09 p.m.

Caracas.— Miles de personas se concentraron el sábado en Caracas para marchar a favor o en contra del gobierno, en un ambiente de violencia que no cesa y que cobró dos nuevas víctimas fatales en las últimas 24 horas.

Mientras los opositores con camisas blancas se concentraron en el barrio de El Chacao, partidarios del gobierno con sus remeras rojas marchaban al son de tambores y música al palacio de Miraflores, donde los esperaba el presidente Nicolás Maduro.

Un manifestante y un transportista murieron baleados en incidentes violentos separados que se registraron en los estados Carabobo y Táchira, informaron el sábado las autoridades.

Argenis Hernández falleció el sábado en un centro médico del municipio San Diego del estado centro costero de Carabobo tras ser baleado en la víspera en un incidente que se registró en esa localidad, indicó el director de Relaciones Institucionales de la alcaldía, Asdrúbal Farfán.

Hernández recibió un disparo de bala en el abdomen durante discusión el viernes por la tarde con un motociclista, que se molestó por el bloqueo de una calle y disparó contra el joven, según informó a The Associated Press el alcalde encargado del municipio San Diego, Pablo Domínguez.

En tanto, el conductor, identificado como Wilfredo Rey, murió tras recibir un disparo en la cabeza el viernes por la noche, durante supuestos ataques de grupos oficialistas contra viviendas de opositores que se mantienen en protestas callejeras desde hace más de un mes, dijo Sergio Vergara, alcalde encargado de la ciudad de San Cristóbal, en el Estado Táchira.

Vergara dijo que supuestos grupos oficialistas, conocidos como "colectivos", atacaron con armas de fuego algunas barriadas de San Cristóbal cuyas vías permanecen bloqueadas con barricadas desde hace varias semanas.

La Fiscalía General no emitió de momento declaraciones sobre los incidentes ocurridos en San Cristóbal y el municipio San Diego.

En las violentas protestas callejeras que se han producido en Caracas y ciudades del interior han fallecido 30 personas, entre ellas cinco guardias nacionales. También han dejado 486 heridos y unos mil 700 arrestados, de los cuales solo permanecen detenidos 121, a los que les abrieron proceso.

En la capital, miles de personas se dieron cita en marchas separadas, sea para apoyar al gobierno y rechazar actos violentos de opositores o en contra de las autoridades.

Una gigantesca marcha opositora avanzó desde cinco puntos de Caracas para concentrarse en el municipio de Chacao, constató la AP.

Vistiendo remeras blancas y con pancartas las personas mostraban su molestia con el gobierno. "Pensaban que las balas nos silenciarían, pero fallaron", expresó un cartel en alusión a los enfrentamientos de opositores con fuerzas del orden en medio de cortes de calles y barricadas llamadas "guarimbas".

"Es mentira que la gente que está en los barrios (populares) no está descontenta, siente los mismos problemas que los ricos", expresó a la AP Jeampiero Torres, un parqueador de 33 años.

Torres aseguró que estaba manifestando por "un país mejor".

Más o menos a la misma hora, otra manifestación en apoyo a la gestión de Maduro también avanzó por las calles pero rumbo al Palacio de Miraflores, donde el gobernante anunció los esperaría.

Con remeras rojas, carteles, tambores y música fueron avanzando convocados en repudio a los ataques y saqueos de algunas instituciones públicas producidos esta semana.

"Salí a manifestar para rechazar las acciones vandálicas que se realizaron contra la UNEFA (Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana) y otras instituciones del Estado", comentó a la AP la administradora de empresa de 30 años, Carolina Rangel.

Universitarios y opositores, esencialmente de clase media, han protagonizado desde febrero protestas callejeras por la galopante inflación que alcanzó en febrero una tasa anualizada de 57.3%, el desabastecimiento de bienes básicos y la creciente criminalidad.

Maduro califica las protestas como parte de un plan de la oposición para promover un golpe de Estado. Esta es la primera crisis grave que enfrenta el mandatario de 51 años desde que asumió el gobierno en abril de 2013, luego de la muerte del presidente Hugo Chávez.

AP