13 de abril de 2013 / 07:28 p.m.

Ciudad de México • El coordinador del PRD en el Senado, Miguel Barbosa, hizo un llamado a sumar esfuerzos para terminar con la percepción que tiene una parte del magisterio de que la reforma educativa pone en riesgo su empleo.

Asimismo, pidió informar a los maestros disidentes que con esa legislación tampoco existe el riesgo de que se pierda el carácter público de la educación o que es omisa en las diferencias sociales y pedagógicas existentes en diversas regiones de México.

"Debemos tener plena conciencia de que en México existe una sociedad desigual, donde es un enorme reto disminuir los niveles de desigualdad y propiciar el bienestar de millones de mexicanos que viven en la pobreza y en la exclusión social", señaló.

Refirió que las inconformidades contra la ley de educación, expresadas por el magisterio de Guerrero y Oaxaca, deben encontrar una solución pactada, ya que, dijo, a nadie conviene la confrontación, porque se cancelarían las oportunidades de desarrollo y las posibilidades de reducir la desigualdad.

"Los poderes públicos estamos obligados a realizar esfuerzos excepcionales para que el conflicto entre el gobierno y la disidencia magisterial encuentren una solución pactada, que ofrezca a las nuevas generaciones de mexicanos oportunidades efectivas de mejoría", señaló el coordinador de los senadores del PRD.

En un comunicado, el también presidente del Instituto Belisario Domínguez opinó que la reforma educativa no puede sustentarse en acciones judiciales, control policial, amenazas de despido, restricción de derechos laborales o desconocimiento de las circunstancias reales de los profesores.

"Exigimos al gobierno federal que exprese con claridad que no es su intención sancionar o someter a los maestros. Para solucionar el conflicto magisterial debe frenarse cualquier acción persecutoria o intención de influir en la vida interna de los sindicatos", abundó.

Barbosa reiteró su respaldo a los gobernadores de Oaxaca, Gabino Cué, y de Guerrero, Ángel Aguirre, para que a través del diálogo y la negociación se atiendan las inconformidades magisteriales que se han expresado en el cierre de vías de comunicación.

También señaló que es favorable la mesa de negociación que la Secretaría de Gobernación ha instalado con los maestros.

Expresó que en México es momento de unir esfuerzos para la construcción de una ley educativa de gran visión y alto consenso social. "Consideramos conveniente fijar una fecha para iniciar el proceso de elaboración de las leyes secundarias y un método para que la legislación se enriquezca con las ideas de especialistas, sociedad y magisterio".

OMAR BRITO