MILENIO DIGITAL
19 de mayo de 2017 / 08:49 a.m.

WASHINGTON.- Los secretarios de Estado, Rex Tillerson, y de Seguridad Nacional, John Kelly, admitieron que la demanda en su país por drogas ilegales alimenta la violencia en México.

Ambos funcionarios coincidieron en que Estados Unidos tiene gran responsabilidad por el problema durante una conferencia de prensa que ofrecieron tras reunirse con sus homólogos mexicanos, los secretarios de Gobernación y Relaciones Exteriores, Miguel Ángel Osorio Chong y Luis Videgaray, respectivamente.

“América debe confrontar la realidad de que somos el mercado. Nosotros, los estadunidenses, debemos asumir este problema. Es nuestro”, dijo Tillerson.

FOTO: REUTERS
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Ambos funcionarios señalaron que la demanda estadunidense de opioides y otras drogas es una de las principales responsables de la devastadora cantidad de muertes por sobredosis en Estados Unidos y también de la narcoviolencia en México.

Thillerson recordó que durante 2015, al menos 20 mil estadunidenses murieron por sobredosis de opioides sintéticos o heroína; mientras que en nuestro país se estima que 100 mil mexicanos han muerto en la violencia relacionada con las drogas desde 2006.

Ante este panorama, el secretario de Estado aseguró que la construcción del muro fronterizo no define la relación bilateral, la cual, afirmó, debe enfocarse en el combate al crimen organizado y en mantener a mexicanos y estadunidenses libres de este flagelo.

En su oportunidad, el secretario de Gobernación se manifestó por un esfuerzo binacional equilibrado para combatir al crimen organizado relacionado con el tráfico de drogas, al ser uno de los principales riesgos para la salud, seguridad y desarrollo de las poblaciones de ambos países.

“Tiene que haber acciones contundentes de ambos países, por eso hablo de equilibrio. Tenemos que compartir mejor información y tenemos que llegar a acuerdos que trasciendan para lograr que estos grupos no encuentren un mercado adónde llegar y, por supuesto, desde México que también es parte del problema, que la producción se siga dando”, dijo.

Videgaray dijo que la reunión fue importante porque si bien no alcanzaron acuerdos ni estrategias específicas, lograron “entender que tenemos que atacar de manera conjunta todos los eslabones de este negocio criminal”.

“Tenemos que superar la asignación mutua de culpas. Si nuestros gobiernos discuten sobre quién es culpable, el único que gana es el crimen organizado, que trae violencia y muertes en ambos lados de la frontera”, indicó.

“Es el momento en que nos atrevamos a pensar de una forma diferente, a confiar más en nosotros y a trabajar de manera conjunta en todos, repito todos, los eslabones de una cadena de producción, desde el cultivo, la importación de materiales, la distribución, el flujo financiero de efectivo, el flujo de armas y por supuesto, el problema de la demanda que está en la raíz de este flagelo que nos cuesta tanto a ambas naciones”, agregó.