25 de abril de 2014 / 06:52 p.m.

SEÚL.- El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo el viernes que podría ser necesaria una "pausa" en las conversaciones de paz entre israelíes y palestinos mediadas por Estados Unidos, al sugerir que los líderes de ambas partes carecían de la voluntad para realizar los compromisos necesarios.

Israel suspendió el jueves su participación en las negociaciones con los palestinos en respuesta al inesperado pacto de unidad del presidente Mahmoud Abbas con el grupo islamista Hamas, al que Israel y Estados Unidos consideran una organización terrorista.

En declaraciones en una rueda de prensa en Seúl, Obama calificó ese paso de "poco cooperador" y dijo que era una de las varias decisiones que ambas partes habían tomado en las últimas semanas que habían dañado las posibilidades de alcanzar un acuerdo de paz.

"Podría llegar un punto en el que se necesite una pausa y ambas partes tengan que contemplar alternativas", dijo Obama, ofreciendo una sombría evaluación de los nueve meses de conversaciones directas supervisadas por Washington, pero que finalmente no llevaron a ningún lado.

Aunque Obama insistió en que no estaba dispuesto a abandonar su búsqueda de paz en Oriente Medio, dijo: "Lo que no hemos visto es, francamente, el tipo de voluntad política para tomar realmente decisiones difíciles, y eso ha sido verdad en ambas partes", añadió.

No hubo reacción inmediata de los dirigentes de Israel o los territorios palestinos, que se culpan mutuamente de la última serie de esfuerzos fallidos de paz.

Obama se cuidó de no atribuir la culpa y dejó abierta la esperanza de que un día ambas partes superarían su desconfianza mutua y entrarían por la que dijo era la única puerta disponible para acabar con un conflicto que dura generaciones.

"Continuaremos alentándolos a que entren por esa puerta. ¿Espero que lo hagan en la próxima semana, el próximo mes, o incluso en los próximos seis meses? No", dijo.

El secretario de Estado John Kerry ha invertido tiempo y capital político en las conversaciones, visitando Oriente Medio en más de una docena de ocasiones en un año para estrechar las diferencias entre israelíes y palestinos.

El estancamiento es un revés para Kerry en un momento en el que Estados Unidos, el aliado más estrecho de Israel, afronta duras críticas de amigos y enemigos por su gestión de los problemas de Oriente Medio, como la guerra civil de Siria, las conversaciones con Irán y los levantamientos en Egipto.

Reuters