REUTERS
3 de marzo de 2016 / 08:52 a.m.

Moscú. - Una mujer que vagó por el exterior de una estación del Metro de Moscú mostrando la cabeza cortada de una niña de cuatro años, aseguró que decapitó a la pequeña para vengar a los musulmanes muertos en la campaña de bombardeos aéreos del Kremlin en Siria.

En un video publicado el jueves en internet por destacados blogueros, Gulchekhra Bobokulova, de 38 años y procedente de Uzbekistán, país de mayoría musulmana, ofreció su primera explicación detallada de un incidente que los canales de televisión estatales prefirieron no mostrar.

"Me vengué de los que derramaron sangre", dijo Bobokulova a una persona que la interrogaba fuera de cámara. "Putin derramó sangre, los aviones realizaron bombardeos. ¿Por qué están siendo matados los musulmanes? También quieren vivir".

Aseguró, asimismo, que quería irse a vivir a Siria, pero no tenía dinero para hacerlo. No quedó claro cuándo fue grabado el video, pero Bobokulova llevaba la misma ropa que cuando compareció ante los tribunales el miércoles.

Un portavoz del Kremlin dijo que sus declaraciones deben ser consideradas como las de alguien con problemas mentales.

"Hay que considerar de forma apropiada cualquier cosa que diga esta mujer demente", afirmó Dmitry Peskov a la prensa.

Bobokulova, que trabajaba de niñera para una familia de Moscú, fue sorprendida deambulando por la calle esgrimiendo la cabeza de la niña y gritando eslóganes islamistas. Un testigo afirmó a Reuters que le escuchó gritar por la muerte de niños en Siria.

Investigadores rusos restaron importancia a sus palabras el jueves, sugiriendo en un comunicado que la mujer es esquizofrénica y los motivos ofrecidos por personas aquejadas de esta condición suelen diferir de la razón real por la que actuaron.