7 de noviembre de 2014 / 03:35 a.m.

Turquía.- En una estrecha sala en el sur de Turquía, un niño de 13 años entrena para unirse a Estado Islámico. Parece un niño común y corriente, feliz: pelo ondulado, sonrisa radiante y un suéter gris con capucha. Pero cuando antes de sentarse a platicar su historia, se cambia de ropa y vuelve con la cara cubierta en un pasamontañas, vestido de camuflaje.

Quiere que lo llamen "Abu Hattab".

Nacido en Siria, se radicalizó el año pasado, al unirse al grupo jihadista Sham al Islam.

Tuvo lecciones de Sharía (ley islámica) y aprendió cómo usar armas.

Actualmente pasa su tiempo conectado a internet, viendo videos jihadistas y hablando por el chat de Facebook con militantes del grupo autodenominado Estado Islámico, que controla partes de Irak y Siria.

En algunos días, irá a una de las posiciones fuertes del grupo en Raqqa, Siria, para convertirse en un joven soldado de la jihad.

"Me gusta Estado Islámico porque siguen la Sharía y matan a los infieles, a los no sunitas y a quienes dejaron el islam", dice.

Se le preguntó si les dijo a sus interlocutores de Facebook la edad que tiene.

"Al principio, no", cuenta.

"Pero recientemente les dije, y ahora me contactan incluso más, me mandan fotos y noticias".

Pero por qué no disfrutar de su niñez, se le cuestiona.

"No quiero salir con amigos o pasarlo bien. Alá nos ordenó trabajar y pelear por la vida que sigue, por el paraíso".

En casa, él y su madre, quien se hace llamar Fátima, llevan una vida devota.

Ella pasa bastante tiempo estudiando el Corán y admite que simpatiza fuertemente con los militantes de EL.

"Apoyo algunas de sus creencias, pero otras no. Igual pienso que vinieron a ayudar al pueblo sirio, a diferencia de los poderes malignos que hay en el mundo".

"No puedo evitar que quiera pelear", asegura. "La guerra hace que los niños crezcan rápido. Quiero que se convierta en un futuro líder, en un emir".

"No me daría pena que matara occidentales. Me da vergüenza que mis otros hijos estén trabajando pacíficamente para grupos de la sociedad civil, deberían alzarse en armas".

¿Cómo se sentiría si muere por Estado Islámico?

Hace una pausa. "Estaría tan feliz", responde. Y se pone a llorar.

Estado Islámico está ampliamente reclutando niños, según un reporte de Naciones Unidas dado a conocer el mes pasado.

Otros grupos jihadistas también están usando niños soldados. La organización Human Rights Watch reportó recientemente que los niños son utilizados como francotiradores y en ataques suicidas.

La guerra civil en Siria está afectando los años formativos de toda una generación y los militantes están aprovechando la oportunidad para utilizar a los niños como armas de guerra.

Le preguntan a la madre qué quería que fuera su hijo de 13 años cuando era pequeño.

Sonríe. "Piloto", responde.

FOTO: Especial

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