4 de junio de 2014 / 09:45 p.m.

Londres.- Este miércoles se descubrieron casi 800 esqueletos de niños al lado de un antiguo convento católico de Tuam que albergó entre 1925 y 1961 a jóvenes madres solteras.

"Alguien me había mencionado la existencia de un cementerio para recién nacidos, pero lo que he descubierto es mucho más que eso", declaró la historiadora Catherine Corless, quien efectuó el descubrimiento.

Al investigar los archivos de un antiguo convento de Tuam (oeste de Irlanda), hoy convertido en urbanización, la historiadora descubrió que 796 niños, desde recién nacidos hasta los 8 años, habían sido enterrados sin ataúd ni lápida, en una antigua fosa séptica convertida en fosa común.

Estos recién nacidos fueron probablemente enterrados secretamente por monjas del Convento Santa María, gestionado por monjas del Buen Socorro. William Joseph Dolan, familiar de un niño que estuvo en esa institución, interpuso una querella para entender lo que ocurrió en esa época.

La fosa común fue descubierta en 1975 por los vecinos, que hasta ahora creían que los huesos eran de víctimas de la Gran hambruna irlandesa del siglo XIX, en la que murieron cientos de miles de personas.

El convento fue derribado hace años para construir casas, pero la zona donde estaba la fosa común fue cuidada por los vecinos. St Mary era uno de los muchos hogares para madres e hijos que existían en Irlanda en el siglo XX. Miles de mujeres solteras embarazadas, tildadas entonces de "perdidas", fueron enviadas a dar a luz a estos hogares.

Los problemas de enfermedades y malnutrición en esos centros están documentados desde hace tiempo. Un informe oficial de 1944 sobre una visita al convento Santa María de Tuam describía a los niños como "débiles, de vientre abultado y esqueléticos".

FOTO: Especial

TELEDIARIO DIGITAL