RODOLFO MONTES
7 de septiembre de 2013 / 06:05 p.m.

Michoacán • Unos 250 niños y niñas de la primaria José María Morelos y Pavón se han revelado contra sus maestros, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y han puesto un hasta aquí al paro indefinido de labores. Los escolares han echado mano de jóvenes recién egresados del bachillerato para suplir al magisterio disidente en los salones de clase.

A las niñas y los niños de esta primaria michoacana se les ve animados, tanto que ya no quieren de vuelta a sus anteriores profesores "por violentos, porque nos han hecho daño dejándonos sin el aprendizaje".

El presidente de la Asociación de Padres de Familia de esta escuela primaria, Juan Carlos Orozco, aseguró que de los jóvenes bachilleres han tenido buena respuesta, porque tienen todas las intenciones de trabajar, “y al parecer todos los niños están contentos y se ha visto un buen avance, creo que esta semana es histórica, porque no ha faltado ningún maestro y se han tenido clases toda la semana y ha estado muy bien todo, como nunca antes”.

Como prueba de ello, Orozco convoca a los escolares a formar filas en el patio central de su escuela. Ahí los saluda y pregunta: "¿tienen ganas de trabajar?" Y al unísono los niños y las niñas de responden con un sí rotundo.

El padre de familia juega un poco: "¿están a gusto con sus nuevos maestros? La respuesta vuelve a ser afirmativa, pero cuando Orozco les sugiere que volverán los profesores de la CNTE, el “no” es contundente, sonoro en el patio de la primaria José María Morelos y Pavón.

Leslie Torres es una de las jóvenes que recién egresó de la preparatoria. A ella se le pregunta sobre el comportamiento del magisterio disidente.

"No estoy de acuerdo, porque se supone que vienen aquí a una escuela a darles educación a sus alumnos y solamente buscan conflictos, no asisten aquí a la escuela."

Su compañera, también bachiller, María Isabel Orozco de 19 años, manifestó: "A nosotras nos dijeron que si estábamos dispuestas a dar clases y mis compañeros y yo dijimos que sí, porque no es justo que los niños se atrasen; los niños están para eso, para que uno les ayude, para que los apoye, para que sigan aprendiendo".

Por eso tanto ella como una docena más de recién egresados de la preparatoria en este municipio michoacano,han puesto manos a la obra y a recuperar el tiempo perdido: "Ahorita les estoy enseñando de todo, de todas las materias, ciencias naturales, formación cívica y ética, español, lecturas, educación artística, física, matemáticas y con sus libros me estoy guiando para que los niños vayan aprendiendo poco a poco".

José Refugio Mata, padre de familia de Claudia Cortés, quien cursa el quinto año de primaria, juzga: "Los maestros ya tenían muchas faltas, ya tenían muchos años faltando y andaban un poco nerviosos, como que no querían trabajar y decidimos cambiar esto.

"Todos tenían quejas de los maestros, nos reunimos y nos unimos y tuvimos que cerrar la escuela y queremos que el gobierno nos eche la mano con otro personal que tenga ganas de trabajar a diario, que no falten y que le enseñen a los niños", apuntó.