OMAR BRITO
22 de junio de 2013 / 08:15 p.m.

Ciudad de México • Quienes intentan una reforma a Petróleos Mexicanos y al sector energético a través de una alianza legislativa o por la vía “fast track” y abrirla a la inversión privada extranjera se equivocan y reflejan su desconocimiento de la historia de nuestro país, aseguró el coordinador del PRD en el Senado, Miguel Barbosa.

Explicó que una reforma de esta naturaleza involucra a todo un país y de ella depende el desarrollo de México.

El perredista señaló que quienes intentan realizar una gran reforma de esa manera, no dimensionan lo que representa para los mexicanos el tema de abrir Pemex y el sector energético a la inversión privada para compartir la renta petrolera.

Señaló que dichas posturas “dan la impresión de que desconocen la historia de México y los procesos políticos que se han desarrollado recientemente”.

Aseguró que los legisladores del PRD se opondrán a cualquier reforma que pretenda permitir la inversión privada para compartir la renta petrolera.

“No se trata de sumar u ofrecer votos en la Cámara de Diputados o en el Senado de la República, de animar o desanimar a algún personaje de la política nacional para que presente una iniciativa de gran calado”.

Barbosa Huerta consideró que “podría el titular del Ejecutivo tener muchas presiones para abrir el sector al capital privado, como símbolo de modernidad” y en su estrategia de comunicación el gobierno federal supone que le hace bien a su imagen realizar declaraciones de alto impacto fuera del país.

Se equivoca el presidente Enrique Peña Nieto, “cada declaración suya sobre la reforma a Pemex causa un efecto adverso en la sociedad mexicana, y del lado de ésta estarán las y los senadores del PRD”, aseguró.

El también presidente del Instituto Belisario Domínguez insistió en que este tema involucra no solamente a los partidos representados en el Congreso, sino a sectores sociales y visiones históricas sobre la nacionalidad y el futuro de México.

Sostuvo que la empresa petrolera representa un factor de soberanía y autosuficiencia energética y la percepción de que Pemex es de todos los mexicanos está bien cimentada en los sectores sociales.

Señaló que cada pueblo, aún los más avanzados o abiertos al mundo, poseen símbolos con los cuales se identifica, porque materializan algunos de sus valores más importantes o son motivo de orgullo personal y colectivo.