7 de mayo de 2013 / 08:16 p.m.

Ciudad de México • La disidencia magisterial del estado de Michoacán rechazó las reformas a la legislación secundaria en materia educativa y advirtió que no se dejará intimidar por la propuesta del gobierno federal de cesar a los maestros paristas.

"La amenaza que hace (Emilio) Chuayffet, que nos van a correr a los que estamos en paro, le vamos a decir que no nos intimida y le decimos que no nos van a hacer echarnos para atrás; estamos en paro indefinido y vamos a ir hasta que se dé marcha atrás a esta reforma", sostuvo Eugenio Rodríguez, dirigente de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

En conferencia de prensa celebrada en las instalaciones de la Cámara de Diputados, los maestros disidentes amagaron con emprender movilizaciones "como nunca se han imaginado" y plantarse en el zócalo capitalino, pese a la negativa de las autoridades.

Confirmaron igualmente que mañana irán a la Secretaría de Gobernación para exigir una respuesta formal a su planteamiento de reforma educativa "alternativa" y "democrática".

Con el respaldo de los diputados perredistas Socorro Ceseñas, Javier Orihuela y José Luis Muñoz Soria, los líderes michoacanos de la CNTE anticiparon su rotunda negativa a los "borradores" de reforma educativa que hizo llegar la Secretaría de Educación Pública a la Cámara de Diputados.

Entre las propuestas del Ejecutivo destaca la de recortar aportaciones educativas a los estados que suspendan injustificadamente las actividades escolares y cesar a los mentores que falten a sus labores sin causa justificada más de tres días consecutivos o discontinuos en un lapso de un mes.

La diputada Ceseñas exigió la convocatoria a un diálogo nacional con los maestros y padres de familia para consensuar las reformas a las leyes reglamentarias del artículo 3 constitucional.

"No es con represión, no es con intimidación y amenazas, es con el diálogo, pero con propuestas de solución", dijo Ceseñas, y sostuvo que la imposición de la reforma educativa solamente contribuiría a "incendiar el país".

FERNANDO DAMIÁN