26 de julio de 2013 / 01:50 a.m.

Michoacán de Ocampo • El presidente Enrique Peña dijo que durante su operación que se le realizará el próximo 31 de julio, no se requerirá de alguien que tome sus funciones debido a que es un procedimiento sencillo y de corta duración.

Incluso, consideró que de requerirlo, "es como si hubiera un encargado las noches que me voy a dormir".

El mandatario comentó en una entrevista a bordo del avión presidencial los pormenores de la cirugía que fue dada a conocer el pasado miércoles.

El procedimiento consistirá en el retiro de un nódulo tiroidal, lo que dijo, es síntoma que tenía diagnosticado hace varios años, pero había pospuesto varias veces la cirugía.

"Es una operación sobre algo que tengo detectado ya desde hace varios años, que me lo han diagnosticado y no había tenido la oportunidad lo venía posponiendo, posponiendo, y creo que ya encontré un buen momento, la recomendación médica de hacerlo y ya programarlo, lo iba a hacer en diciembre, y me ganó el tiempo. Yo no lo siento... es un pequeño quistecito que traigo en la tiroides y la verdad no lo siento. Ya llevo muchos años, me lo detectaron hace 7 u 8 años", explicó.

Respecto a si dejará a alguien al frente de su oficina durante el tiempo que se encuentre en el quirófano, dijo:

"Ya lo veremos, ahí vamos a estar, pero seguramente el secretario de Gobernación estará muy pendiente, pero es un sueño muy rápido, un ratito nada más", explicó.

De acuerdo con la información que difundió la Presidencia de la República el día de ayer, la operación tendrá una duración de hasta una hora con treinta minutos y será realizada en el hospital central militar, dependiente de la Secretaría de la Defensa.

En los últimos años, se ha tenido registro de intervenciones quirúrgicas en el presidente Vicente Fox, quien el 12 de marzo de 2003 fue sometido a una operación para resolver una hernia de disco.

En ese caso la cirugía duró aproximadamente tres horas con 20 minutos, donde le fue removido uno de los discos en la columna vertebral.

Al día siguiente el entonces presidente retomó sus actividades y la operación fue calificada de “exitosa y sin complicaciones”.

Sin embargo, el mandatario consideró necesario dejar al frente de las actividades presidenciales al entonces secretario de gobernación, Santiago Creel debido a que su periodo de convalecencia fue más prolongado.

En el siguiente sexenio, en septiembre de 2008, Felipe Calderón sufrió un accidente cuando montaba en bicicleta donde resultó con una contusión en la rodilla izquierda y una fractura en el hombro derecho.

A pesar de la fractura y luego de ser revisado en las instalaciones del Centro Hospitalario del Estado Mayor Presidencial, el entonces mandatario continuó con sus actividades de manera cotidiana.

MIRIAM CASTILLO