AP
27 de abril de 2017 / 11:46 a.m.

WASHINGTON.- La crisis de Estados Unidos con Corea del Norte ha llegado a un punto tan peligroso que el comandante de las fuerzas norteamericanas en el Pacífico la declaró como la peor que ha visto en su vida. "Es verdaderamente grave", expresó el almirante Harry Harris Jr. al ser interpelado por la Comisión de Asuntos Militares del Senado.

Advirtió que si bien hay discrepancias entre las agencias de espionaje sobre cuán avanzado está el proyecto nuclear norcoreano, es solo cuestión de tiempo hasta que Corea del Norte alcance ese poderío. "De eso no me cabe la menor duda", enfatizó.

El gobierno de Donald Trump ha advertido que sopesa todas las opciones, incluso la de un ataque militar preventivo, a fin de evitar que Corea del Norte cumpla sus amenazas contra Estados Unidos o sus aliados en la región. Sin embargo, los funcionarios norteamericanos creen que es poco probable que tenga lugar un ataque preventivo y el gobierno más bien se ha enfocado a presionar a China para que ayude en el tema.

Harris dijo que las ambiciones norcoreanas de producir armas nucleares y colocarlas en misiles se están realizando a expensas del pueblo norcoreano, que se encuentra aislado y obligado a subsistir en una economía atrofiada.

"Al enfrentar a Corea del Norte, es imperativo que Estados Unidos mantenga un férreo empeño tanto público como privado, no para hacer que Kim Jong-Un se ponga de rodillas, sino para que entre en razón", dijo Harris.

A pesar de las graves violaciones de los derechos humanos en Corea del Norte, Harris dijo que es "una esperanza vacía" pensar que el pueblo norcoreano se alzará y derrocará a Kim Jong Un, quien según dijo es venerado por los habitantes casi como una deidad.

En una muestra de poderío militar, Estados Unidos ha despachado enormes recursos bélicos a la región.

Harris dijo que cuenta con los recursos necesarios para entrar en guerra contra Corea del Norte "esta misma noche" si fuera necesario, pero advirtió que no tiene todos los submarinos de ataque que necesitaría y que no habría manera de defender a Corea del Sur contra los miles de proyectiles que Corea del Norte probablemente le dispararía.