9 de abril de 2014 / 01:01 p.m.

Washington.- El presidente Barack Obama regresa nuevamente a una parte del país envuelta en el dolor para acompañar a las familias de quienes murieron la semana pasada en Fort Hood.

Obama repite su papel como al principal funcionario que ofrece consuelo la nación se ve frente a la nueva tragedia ocurrida hace varios días en esta base militar.

Dar consuelo se ha convertido en un deber que Obama ha tenido que cumplir a menudo.

Hace menos de cinco años, el presidente asumió por primera vez ese papel al lamentar la pérdida de vidas en otro ataque a tiros en esa base del Ejército en Texas.

Desde entonces, los nombres de comunidades como Tucson, Aurora y Newtown se convirtieron en sinónimos de tragedia.

Cada incidente se ha convertido en un desafío a los intentos del presidente para encontrar formas de dar un significado a la muerte sin sentido y en la búsqueda de soluciones políticas a la violencia en Estados Unidos.

AP