NOTIMEX
8 de enero de 2016 / 08:09 p.m.

Estados Unidos.- El gobierno del presidente Barack Obama advirtió hoy que no suspenderá las redadas para detener y deportar inmigrantes centroamericanos, desestimando las peticiones en ese sentido de organizaciones civiles y miembros del Congreso.

“Estamos al tanto de las preocupaciones (expresadas), pero la estrategia de aplicación de la ley y las prioridades de la administración no van a cambiar”, precisó el vocero presidencial Josh Earnest al ser consultado al respecto.

Varios legisladores demócratas repudiaron las redadas y emplazaron a Obama a enmendar su política de infundir miedo para disuadir a potenciales inmigrantes indocumentados, y pidieron audiencias justas para los inmigrantes menores de edad.

A pesar de que entre los detenidos en los operativos realizados el pasado fin de semana figuran madres de familia con hijos, Earnest insistió que la prioridad del gobierno ha sido deportar criminales “y no separar familias”.

“La otra área de prioridad es mantener la seguridad de la frontera, y eso significa (detener) personas que han cruzado la frontera recientemente, que también son prioridad de deportación”, dijo.

Precisó que los inmigrantes detenidos en los operativos en Georgia, Carolina del Norte y Texas, sobre las que existían órdenes finales de deportación, habían además agotado todos los recursos legales para permanecer en el país.

Frente a estas deportaciones, legisladores hispanos solicitarán a Obama otorgar Estatus de Protección Temporal (TPS) a inmigrantes de Honduras, Guatemala y El Salvador, países de donde provienen la mayoría de los inmigrantes de reciente ingreso.

La solicitud será hecha en una carta que legisladores de la fracción demócrata del Congreso enviarán al mandatario el próximo martes en ocasión de su último discurso sobre el Estado de la Nación, de acuerdo con fuentes legislativas.

Las redadas se han centrado en padres con hijos y menores no acompañados que ingresaron a Estados Unidos en el verano del 2014 huyendo de la violencia que padecen esas naciones centroamericanas, y sobre quienes existen ya órdenes de deportación.