30 de enero de 2014 / 06:24 p.m.

WASHINGTON.— Incluso quienes apoyan el nuevo programa de ahorro para el retiro que ha propuesto el presidente Barack Obama reconocen que la iniciativa no es la panacea para una nación de personas que guardan poco dinero para su vejez.

Muchos estadounidenses no estarán en condición de participar inicialmente y los que lo hagan podrían encontrarse con que los beneficios serían modestos.

Sin embargo, el gobierno de Obama tiene confianza en que el programa, llamado "myRa", sirva de llamado a la acción y aliente al Congreso a que adopte medidas más amplias para apoyar a los jubilados a medida que los planes de pensión se convierten en cosa del pasado.

Ante el apoyo presidencial, legisladores afines han comenzado a impulsar una nueva iniciativa para ampliar significativamente el número de personas que ahorran dinero para el retiro.

"Este es un primer paso", dijo Nancy LeaMond, vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Retirados de Estados Unidos (AARP).

Con el propósito de ayudar a casi la mitad de la población que carece de un plan para el retiro en sus empleos, Obama anunció el martes en su discurso del Estado de la Unión que el Tesoro podría crear cuentas de ahorro "iniciales".

El programa estaría orientado las personas de ingresos bajos y medios que no tienen dinero para la inversión inicial que exigen muchas cuentas individuales para el retiro.

Con una cantidad módica inicial de 25 dólares, pudieran invertir un poco cada mes en bonos del Tesoro y esas cuentas se convertirían después en cuentas individuales de retiro tradicionales una vez que esos ahorros aumenten.

La idea está contenida en la propuesta más amplia para el retiro que Obama ha presentado durante años al Congreso en su propuesta de presupuesto.

Obama quiere que todos los trabajadores queden inscritos automáticamente en cuentas individuales para el retiro, a menos que dispongan específicamente lo contrario.

En uno de los escenarios, las deducciones mensuales al pago se invertirían en bonos, a menos que los trabajadores elijan otra opción.

Sin embargo, el Congreso no ha considerado la propuesta. Así las cosas, Obama ha delineado la parte que puede lograr sin el Congreso y confía en que al plantear la propuesta los legisladores se sientan apremiados a actuar y que las piezas restantes del plan caigan en su lugar.

AP.