25 de marzo de 2014 / 02:46 p.m.

Berlín.- El presidente Barack Obama subrayó hoy en La Haya la responsabilidad de Estados Unidos en la protección de la soberanía, la independencia y las fronteras de Ucrania, sin reconocer la anexión de ese territorio por parte de Rusia.

Las declaraciones del presidente de Estados Unidos se produjeron al margen de la Conferencia Cumbre sobre Seguridad Nuclear que se inició ayer en esa ciudad holandesa y concluirá en el transcurso de la tarde de este martes.

La canciller federal de Alemania, Angela Merkel, declaró este día a la prensa en La Haya que con la anexión de Crimea, Rusia no facilita la renuncia a poseer armas nucleares en países como Irán o Corea del Norte, y calificó ese hecho de ser “un mal ejemplo”.

La pregunta que se le había dirigido fue sobre el significado de la falta de recompensa para los países que renuncien a sus aspiraciones de poseer armas nucleares.

Merkel dijo que “el hecho de que Rusia, como Estado que se comprometió en favor de la seguridad de la integridad territorial y en forma especial respecto a Ucrania, y que a pesar de ello violó esa integridad, es con seguridad un mal ejemplo a nivel internacional”.

La canciller federal expresó su expectativa de que el ejemplo no haga escuela, pero advirtió que ese peligro queda presente.

Los 53 países participantes se encuentran aún deliberando en La Haya las conclusiones que este martes darán a conocer en el comunicado final de la Tercera Cumbre de Seguridad Nuclear.

Ucrania ha sido el otro tema focal de la atención de la Cumbre de La Haya porque el Grupo de los Siete países con mayor desarrollo industrial (G-7) aprovechó esa cita internacional para reunirse a nivel de jefes de estado y de gobierno y abordar los recientes sucesos en Ucrania.

En el comunicado que diO a conocer el Grupo de los Siete durante el lunes por la noche puso de manifiesto que la Península de Crimea pertenece a Ucrania y no reconoció el ingreso de ese territorio en Rusia, y lo denominó “intento de anexión”.

Estados Unidos reprochó a Rusia el haber violado los acuerdos asumidos en 1994 en el Memorandum de Budapest, cuando el Kremlin, Estados Unidos y Gran Bretaña garantizaron la integridad política y la independencia de Ucrania, país que en contrapartida ingresó en el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares.

En el comunicado del G-7 se asentó que la acción de Rusia respecto a Ucrania y Crimea debilita el fundamento de la arquitectura global de seguridad.

Al mismo tiempo, la agencia de noticias rusa Interfax dio a conocer este día declaraciones del portavoz oficial del presidente de Rusia, Vladimir Putin, Dimitri Pesko, en el sentido de que el país está interesado en mantener el contacto.

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serjei Lavrov, declaró anoche en La Haya, que ahora los temas importantes se discutirán en el Grupo de los Veinte (G-20), que se conforma de 19 países: los siete de mayor desarrollo industrial, las 11 mayores economías emergentes, y Rusia. El miembro número 20 es la Unión Europea.

De acuerdo a la información transmitida por Interfax, el portavoz oficial ruso declaró que el rechazo del G-7 de cooperar con Rusia es contraproductivo e informó que a pesar de la cancelación de la Cumbre del Grupo de los Ocho en Sotchi a mediados de este año, los contactos entre expertos del grupo continúan adelante.

El gobierno ruso se manifestó dispuestos a continuar el diálogo con aquellos países que así lo deseen en ámbitos en los que ya se coopera como por ejemplo la lucha internacional contra las drogas y el terrorismo.

Al igual que Lavrov, anoche en La Haya el portavoz Pesko dijo que no había exclusión alguna de Rusia en el G-8 porque éste no es una agrupación formal.

Lavrov agudizó su comentario con el señalamiento de que no era un club en el que cada país miembro tenía su credencial.

Los jefes de Estado y de gobierno del Grupo de los Siete manifestaron anoche en su declaración conjunta que si Rusia lleva a cabo nuevas acciones que intensifiquen la crisis respecto a Ucrania u otros países en su entorno, las sanciones sectoriales coordinadas que han impuesto hasta ahora se tornarán mas severas.

El G-7 estimó que eso tendrá en forma creciente consecuencias significativas en la economía rusa.

 Notimex