NOTIMEX
17 de enero de 2017 / 06:04 p.m.

WASHINGTON.- El presidente Barack Obama abandonará las frías latitudes de la capital estadunidenses tan pronto Donald Trump asuma la Presidencia, y se trasladará a la soleada comunidad de Palm Spring, California.

“El presidente prometió llevar a su familia a un destino que sea más cálido que Washington el viernes, y Palm Spring cumple ese propósito”, dijo aquí a reporteros Josh Earnest, en la que fue su última conferencia de prensa como vocero presidencial.

Earnest explicó que Obama, un ávido jugador de golf, ha visitado esa comunidad en varias ocasiones como presidente junto a su familia, “y tiene muchas ganas de viajar para allá el viernes”.

El vocero dijo desconocer el tiempo que el mandatario y su familia descansarán en esa comunidad al sureste de Los Ángeles, así como los detalles de su hospedaje, “y dudo que se vayan a hacer públicos”.

Al igual que sus antecesores, Obama contará con la protección permanente de agentes del Servicio Secreto con cargo el erario, una de las varias prestaciones que continuará recibiendo de por vida, junto con su pensión de 203 mil 700 dólares al año.

De acuerdo con reportes de prensa, el mandatario y su familia han decidido rentar una casa de nueve recámaras en una exclusiva zona residencial de esta capital, con un estipendio de más de 20 mil dólares al mes.

Al inicio de su conferencia, Earnest se vio sorprendido por la inesperada presencia de Obama en la sala de prensa, quien agradeció públicamente el trabajo de quien, dijo, ha sido designado como el secretario de prensa de la Casa Blanca más popular.

Obama recordó su primer encuentro con Earnest hace 10 años en Iowa, cuando “él vestía jeans y era más joven de lo que parecía”, y comentó que desde entonces nunca lo ha decepcionado.

“Siempre ha sido la persona que queremos que sea”, apuntó.

“Esta persona tiene un nivel tan alto como otros con quienes he trabajo. Él no es sólo un excelente secretario de prensa (...) es realmente un buen hombre, y realmente estoy muy orgulloso de él”, dijo el mandatario, tras cual selló sus palabras con un abrazo.