6 de septiembre de 2013 / 05:33 p.m.

El presidente Enrique Peña Nieto cometó que su homologo estadunidense, Barack Obama, se deslindó de haber ordenado intervenir las comunicaciones durante su periodo de campaña y se comprometió a efectuar una investigación a fondo para que no se empañe la relación entre ambas naciones.

Los presidentes de ambos países tuvieron un encuentro personal dentro de la Cumbre del G20 que se realizó en San Petersburgo, Rusia, después de que diera a conocer que el gobierno norteamericano intervino las comunicaciones de Enrique Peña Nieto mientras era candidato a la Presidencia de la República.

""La conversación que tuvimos con el presidente Obama fue el compromiso personal y la voluntad que él claramente señaló de emprender una investigación y de, insisto, de haber acciones que hubiesen estado fuera de la ley, deslindar responsabilidades e imponer las sanciones que corresponda"", señaló Peña Nieto.

""Él tiene muy claro que este tema no debe ser uno que empañe o que venga obstaculizar el clima de relación que México ha construido, que Estados Unidos ha construido con México y México con Estados Unidos, en la cooperación que tenemos hoy en distintos ámbitos"", dijo.

Este jueves, los dirigentes de ambas naciones sostuvieron una conversación vía telefónica donde el gobierno norteamericano garantizó que se realizará una investigación a fondo sobre el origen y los responsables del espionaje.

También remarcó que la intención es que las relaciones y la alianza estratégica continúen entre los países por lo que confió en que, de haberlos, se castigará a los responsables.

Durante una conferencia de prensa al término de la Cumbre del G20, negó que haya tratado este mismo tema con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, de quien también se espiaron algunas de las conversaciones, sobre todo aquellas que tenían que ver con temas energéticos.

Postura ONU y Siria.

También, como parte de las conclusiones del encuentro entre todos los líderes de los países, se dieron a conocer las posturas sobre la posible intervención militar a Siria.

En ese sentido, Enrique Peña dio a conocer que México se mantendrá apegado a la determinación que se tome en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, aunque condenó la violencia.

""En el caso particular de México, claramente dejamos constancia y posición muy clara de que México condena la violencia que se ha suscitado en este país, condena la violación de derechos humanos que claramente se ha acreditado, condena los hechos de violencia que han propiciado la muerte de más de cien mil personas"", explicó.

Expuso que la Constitución determina que constitucionalmente se establece que México se ciñe a la Carta de las Naciones Unidas donde se proscribe el uso de la fuerza en cualquier país salvo en el uso de legítima defensa y bajo la autorización o acuerdo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

 — MIRAM CASTILLO/ENVIADA