21 de noviembre de 2014 / 02:06 p.m.

Washington.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció un paquete de medidas que concederán estatus legal a casi la mitad de los 11 millones de inmigrantes, en lo que será el principal ajuste a la política migratoria estadunidense en tres décadas.

Obama describió sus acciones como un enfoque sensato porque "la amnistía masiva sería injusta" y "la deportación masiva sería imposible".

El mandatario dirigió una frase concisa a los republicanos que lo critican: "Aprueben un proyecto de ley" y alegó que la negativa de la mayoría republicana en la cámara baja a votar un proyecto de ley migratoria aprobada por el Senado en 2013 causa un gran perjuicio a la nación.

Las medidas "no permiten la naturalización, ni dan el derecho a permanecer aquí permanentemente, ni conceden los beneficios que los ciudadanos reciben. Solo el Congreso puede hacer eso. Lo único que estamos diciendo es que no vamos a deportarte", explicó.

Dos altos funcionarios del gobierno estadunidense dijeron que hasta cuatro millones de personas podrán congelar su deportación y obtener permiso de trabajo válido por dos años si logran demostrar permanencia en Estados Unidos durante cinco años, la existencia de hijos estadunidenses o residentes permanentes y si se someten a una revisión de antecedentes criminales.

Los funcionarios enfatizaron que no será hasta el segundo trimestre de 2015 cuando el Departamento de Seguridad Nacional comenzará a recibir solicitudes, las cuales tendrán un costo de 465 dólares.

Quienes resulten amparados por las recientes medidas migratorias podrán optar a permisos de trabajo renovables cada dos años, por lo que deberán pagar impuestos sobre los ingresos que perciban.

FOTO: APAP