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13 de diciembre de 2016 / 09:40 p.m.

WASHINGTON.-  El mandatario Barack Obama explicará directamente al presidente electo Donald Trump las razones para no detener el reciente acercamiento entre Washington y La Habana, dijo el martes la Casa Blanca, insistiendo en que dar pie atrás sería dañino para los intereses estadounidenses y del pueblo cubano.

Ben Rhodes
, asesor adjunto de Seguridad Nacional de Obama, dijo que la administración saliente espera convencer al Gobierno de Trump de que mantenga la política de acercamiento a pesar de las amenazas del presidente electo de que revertirá la apertura hacia la isla.

Sólo semanas antes de que Trump asuma el poder, Obama y sus asesores buscan consolidar aún más uno de los principales legados de su política exterior, la normalización de las relaciones entre los ex rivales de la Guerra Fría anunciada hace dos años.

No obstante, al igual como Obama flexibilizó las restricciones a los viajes y el comercio a través de órdenes ejecutivas, Trump podría endurecerlas si decide hacerlo.

"Cuba ha estado y estará en la lista de temas en los que el presidente Obama explicará que este es el enfoque correcto para los intereses estadounidenses", dijo Rhodes a periodistas en una teleconferencia, refiriéndose a los diálogos de transición entre el demócrata y el republicano.

Trump, quien asumirá el poder el 20 de enero, ha prometido "terminar" el acercamiento de Obama hacia Cuba a menos que La Habana dé a Estados Unidos lo que él llama un "mejor acuerdo", que incluiría mayores libertades políticas en la isla. El Gobierno cubano se ha abstenido hasta el momento de comentar las declaraciones del presidente electo.

"Lo que nosotros creemos que sería muy dañino sería cualquier esfuerzo por cerrar la apertura", dijo Rhodes, afirmando que afectaría al pueblo cubano, a los intereses de negocios de Estados Unidos y a la posición de Washington en América Latina.

Agregó que el Gobierno ha buscado volver la política "irreversible" y sugirió que Trump, un empresario devenido político, debería considerar si tiene sentido desandar lo avanzado.

Rhodes, quien jugó un papel clave en la negociación de la apertura, dijo que revertirla fortalecería a sectores de "línea dura" de Cuba que se oponen al acercamiento en momentos en que La Habana atraviesa por su propia transición política. El presidente cubano, Raúl Castro, ha dicho que dejará el poder en el 2018.

"¿En realidad quieren cancelar los planes de viaje de cientos de miles de estadounidenses?", preguntó Rhodes. "¿Quieren decirle a negocios tan diversos como nuestras mayores aerolíneas, Google o General Electric (...), que han estado buscando oportunidades en Cuba, que deben terminar esas actividades?", agregó.

Rhodes, quien viajó a Cuba este mes por los funerales del fallecido líder revolucionario cubano Fidel Castro, dijo que los funcionarios de la isla tenían incertidumbres sobre Trump y que esperarán a ver cómo procede.

La Casa Blanca planea una reunión con "partes interesadas" en la política hacia Cuba esta semana, sostuvo.

El Gobierno está presionando a Cuba para que adopte más reformas económicas, dijo Rhodes, y alienta nuevos acuerdos con compañías estadounidenses antes de que Obama deje su cargo.