REUTERS Y NOTIMEX
21 de marzo de 2016 / 09:33 a.m.

La Habana. - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se reúne el lunes con su homólogo de Cuba, Raúl Castro, en el segundo día de una histórica visita a la isla que busca sellar el acercamiento entre los otros rivales de la Guerra Fría.

Luego de un breve tour por el enorme monumento al héroe cubano José Martí, Obama y Castro empezaron, muy sonrientes, su tercera reunión cara a cara al interior del Palacio de la Revolución, ubicado en una explanada decorada con relieves de los guerrilleros Ernesto "Che" Guevara y Camilo Cienfuegos.

Obama y Castro celebran después una reunión a puertas cerradas en el Palacio Revolucionario para examinar los temas pendientes en el proceso de normalización de relaciones entre los dos países.

Aunque Estados Unidos deseaba una conferencia de prensa conjunta, negociada desde la semana pasada con el asesor adjunto de seguridad nacional, Ben Rhodes, al final los medios informativos tendrán sólo declaraciones de Obama y Castro.

Por la tarde, Obama celebra un encuentro con un grupo de emprendedores cubanos en la fábrica del arte, para acentuar la importancia del desarrollo del sector privado en la isla.

Una visita del presidente de Estados Unidos al corazón del poder político cubano, durante décadas abiertamente antiestadounidense, habría sido impensable antes de que los viejos enemigos acordaran, a fines del 2014, acabar con más de medio siglo de agresiones diplomáticas recíprocas.

"Nuestra intención siempre ha sido conseguir el puntapié inicial, sabiendo que el cambio no iba a suceder de la noche a la mañana", dijo Obama en una entrevista que ABC News transmitirá el lunes. "Nos pareció que viniendo (a Cuba) podría maximizarse nuestra capacidad para impulsar más cambios".