7 de mayo de 2014 / 06:51 p.m.

Arkansas.- El presidente Barack Obama visita el miércoles comunidades en Arkansas que fueron sacudidas recientemente por tornados poderosos, una visita que además tiene implicaciones políticas para el estado.

En su primera visita a Arkansas como presidente, Obama también planea reunirse con víctimas, funcionarios locales y personal de atención de emergencias. Quince personas murieron debido a una serie de tornados ocurrida el 27 de abril cerca de Little Rock que destruyó cientos de casa.

El senador demócrata Mark Pryor, quien invitó a Obama a visitar la zona dañada, saludó al presidente a su llegada a la Base de la Fuerza Aérea en Little Rock. Se esperaba que el gobernador demócrata Mike Beebe, Pryor y el legislador republicano Tim Griffin acompañaran al mandatario a Vilonia, una de las comunidades más golpeadas.

Pryor está compitiendo por un tercer período contra el legislador republicano Tom Cotton en una de las contiendas por un escaño en el Senado más caras y más observadas en el país. Ninguno de ellos enfrenta a un adversario en las elecciones primarias de Arkansas, a realizarse el 20 de mayo.

El deseo de Pryor de aparecer con Obama contrasta con otros demócratas en competencias difíciles que han escogido mantener distancia respecto al presidente. Obama perdió las elecciones en Arkansas en 2008 y 2012, y encuestas muestran que sigue siendo profundamente impopular en el estado.

Los republicanos han logrado ganancias importantes en Arkansas en las dos últimas elecciones al vincular a los demócratas con Obama y sus políticas, particularmente la ley de atención de la salud. El Partido Republicano controla ambas cámaras de la Legislatura estatal y tiene todos los escaños del estado en el Congreso federal, excepto uno.

El ex presidente Bill Clinton y el secretario de Seguridad Nacional Jeh Johnson visitaron el domingo las comunidades dañadas de Mayflower y Vilonia, mientras que Craig Fugate, administrador de la Agencia Federal de Atención de Emergencias, visitó el lugar un día después del paso de los tornados.

AP