AP
4 de mayo de 2016 / 12:39 p.m.

Washington. — El presidente estadounidense Barack Obama se reunirá con residentes de Flint, Michigan, para hablar sobre su situación luego de que plomo de tuberías viejas contaminara el agua potable de la ciudad.

Obama se reunió con el gobernador Rick Snyder después de aterrizar esta mañana de miércoles. Con esto se espera que el mandatario de un mensaje a Flint: una promesa de cambio.

Obama declaró un estado de emergencia en la ciudad a mediados de enero y ordenó la entrega de ayuda federal para complementar la respuesta estatal y local. Sin embargo, en esos momentos la crisis estaba en su apogeo.

En realidad tomó varios meses para que el país centrara su atención en los problemas de la agobiada ciudad, lo que generó interrogantes sobre cómo la raza y la pobreza influyeron en las decisiones que llevaron a la contaminación y la pobre respuesta una vez que surgieron los problemas. Más de 40% de los residentes de Flint viven en pobreza y más de la mitad son negros.

"El hecho de que algo así sucedió en una comunidad que está tan desventajada económicamente es algo que perturba al presidente", dijo el martes el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest.

En un esfuerzo por ahorrar dinero, la municipalidad comenzó a tomar su agua del río Flint en abril del 2014. Pese a quejas de residentes sobre el olor, el sabor y problemas de salud, funcionarios municipales insistieron en que el agua era inocua. Sin embargo, médicos reportaron en septiembre que la sangre de niños contenía altos niveles de plomo.

La Casa Blanca anunció la visita de Obama al publicar una carta que le escribió a la residente de Flint Mari Copeny, de 8 años, quien pidió reunirse con el presidente.

"Quiero asegurarme que gente como tú y tu familia, reciban la ayuda que necesitan y se merecen", Obama le respondió.

Su primera parada será en el Banco de Alimentos del este de Michigan para recibir un resumen de la respuesta al problema de funcionarios federales. De ahí, Obama escuchará a residentes de Flint y luego ofrecerá un discurso a unas mil personas en una secundaria.