13 de junio de 2014 / 04:16 p.m.

MONTEVIDEO.- Una madre se presentó en una escuela de la ciudad uruguaya de Rivera furiosa porque, según ella, su hija era maltratada por la maestra. Tras un breve diálogo la mujer comenzó a insultar y amenazar a la docente, luego la tomó por el cabello y le pegó un golpe fuerte en la cara. La maestra trastabilló, sus lentes salieron despedidos y su boca comenzó a sangrar.

Eso es lo que relata el fallo del juez Humberto Verri, quien procesó a la madre golpeadora -cuya identidad no trascendió- por el delito de "violencia privada" y la condenó a prestar servicios comunitarios dos veces a la semana durante cuatro meses.

El de principios de junio en Rivera, 500 kilómetros al norte de Montevideo, fue el quinto caso en lo que va del año lectivo, que comenzó en marzo, en el que un juez condenó a un adulto por atacar a la maestra de su hijo, en una ola de violencia que preocupa al sindicato de docentes escolares y a las autoridades educativas.

"Toda esta situación nos sorprende, nos inquieta y nos tiene muy preocupados, sobre todo por la periodicidad con que se están repitiendo estos ataques", dijo a The Associated Press la secretaria general de la Federación Uruguaya de Magisterio, el sindicato de los maestros, Elbia Pereira.

Los maestros decidieron llevar un distintivo contra la violencia durante toda esta semana. Un comunicado oficial del gremio que los nuclea señaló que existe "una enorme preocupación y alerta" por "los reiterados casos de violencia que se producen en las escuelas".

Además del caso de Rivera hubo otros tres en Montevideo y otro en Chuy, una pequeña localidad en la frontera con Brasil, que también terminaron con los padres procesados por agresiones.

El 30 de abril una madre se presentó en una escuela de Montevideo y comenzó a discutir con la maestra de su hijo, a la que acusaba de haberlo maltratado. Según el auto de procesamiento que firmó el juez Roberto Timbal, "estando en el hall de la escuela, la tomó de los pelos y, luego de provocar su caída al piso, le propinó golpes de puño en el rostro hasta que otras maestras pudieron separarlas".

La madre justificó en el juzgado su agresión señalando que la maestra se habría sonreído mientras discutían. Luego dio declaraciones al informativo Telemundo de televisión, donde se presentó como Susana Vidal, su nombre completo, y dijo haber golpeado a la maestra en defensa de su hijo.

"La explicación para esta serie de ataques es que hoy en la sociedad hay una muy baja tolerancia para resolver conflictos de un modo que no sea a través de las agresiones. Es algo que se ve en otros ámbitos de la sociedad, no sólo en las escuelas. Nos provoca mucho dolor, no estamos preparados para esto", dijo la maestra y dirigente sindical Pereira.

El Consejo de Educación Inicial y Primaria, el organismo rector de las escuelas públicas, emitió el 2 de junio un comunicado en el que deploró los actos de violencia y autorizó a suspender inmediatamente las clases en las escuelas donde ocurren hechos violentos para reflexionar sobre las causas de estos episodios.

El director general del Consejo, el maestro Héctor Florit, dijo a AP que los ataques ocurridos son lamentables, pero no son la norma.

"Son casos aislados e individuales, situaciones injustas e inesperadas, que se explican porque existe un clima de mayor transgresión y violencia en la sociedad. Pero si tenemos en cuenta que hay 349.000 niños y sus familias vinculados a las escuelas públicas, no estamos ante una cifra de casos tan alarmante", dijo Florit. El funcionario agregó que en otras épocas los jueces no procesaban a los agresores y los casos pasaban desapercibidos.

De acuerdo con Florit, es positivo que ahora los magistrados actúen y que los maestros denuncien los casos.

Pereira, sin embargo, señaló que otros casos ocurren y no trascienden a la opinión pública, en especial de agresiones verbales.

El diputado Walter De León, de la coalición izquierdista gobernante Frente Amplio, presentó un proyecto de ley para castigar con 30 días de trabajo comunitario a quienes insulten a los docentes.

"En la actualidad es moneda corriente que una madre o un padre, una hermana o hermano mayor, una tía o un tío le grite al docente profiriéndole insultos o pidiéndole explicaciones", dijo el legislador en los fundamentos de su iniciativa.

Según una encuesta realizada a los directores de 2.350 escuelas por el Consejo de Educación Inicial y Primaria, uno de cada ocho directores (12,5 sostiene que en el entorno inmediato a la escuela existen situaciones de alcoholismo, adicciones, vandalismo o delincuencia que afectan el quehacer cotidiano del centro escolar.

FOTO: APAP