25 de agosto de 2014 / 06:12 p.m.

Bagdag.- Naciones Unidas condenó el lunes los crímenes "generalizados y abominables" que cometen las fuerzas de Estado Islámico en Irak, entre ellas el asesinato en masa de prisioneros, que podrían ser calificados de crímenes de guerra.

La jefa de Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, condenó las "violaciones de derechos humanos graves y espantosas" cometidas por Estado Islámico, un grupo islamista suní que ha tomado el control de grandes áreas de Irak y Siria, causando alarma en el Gobierno de Bagdad y sus aliados occidentales.

Hasta 670 prisioneros de la cárcel de Badush, en la ciudad de Mosul, fueron asesinados por Estado Islámico el 10 de junio, dijo Pillay en un comunicado que cita a sobrevivientes y testigos de la "masacre" que relataron los sucesos a los investigadores de derechos humanos de la ONU.

"Tales matanzas de civiles a sangre fría, sistemáticas e intencionadas después de señalarlos por su filiación religiosa, puede resultar en crímenes de guerra y contra la humanidad", dijo Pillay en un comunicado emitido en Ginebra.

El grupo islamista llevó entre 1.000 y 1.500 prisioneros de la cárcel en camiones para registrarlos, dijo Pillay. Los presos suníes fueron separados y apartados.

"Hombres armados de Estado Islámico insultaron al resto de los presos, los pusieron en cuatro filas, les ordenaron que se arrodillasen y abrieron fuego", contó.

PODER AÉREO

Los combatientes del grupo islamista realizaron avances en zona kurda, en el norte de Irak, en las últimas semanas, tomando ciudades, campos petrolíferos y la mayor represa del país.

Respaldados por ataques aéreos de Estados Unidos, las fuerzas kurdas retomaron posteriormente el control de la represa de Mosul.

Un video del Estado Islámico publicado la semana pasada mostraba la decapitación del periodista estadounidense James Foley, lo que ha provocado el rechazo de Occidente y llamamientos a una mayor actuación contra los yihadistas, entre ellos combatirlos también en Siria, además de en Irak.

Algunos expertos han sugerido que atacar a los islamistas en Siria debería implicar algún tipo de acuerdo con el Gobierno del presidente Bashar al-Assad, visto en Occidente como un paria desde un levantamiento en su contra que comenzó hace tres años.

El Gobierno sirio está dispuesto a cooperar en los esfuerzos regionales e internacionales para combatir al Estado Islámico, pero las tareas deben coordinarse antes, dijo el lunes el ministro de Relaciones Exteriores sirio, Walid al-Moualem, presentando a su país como un lugar clave para luchar contra los islamistas.

Consultado sobre las perspectiva de ataques aéreos de Estados Unidos contra Estado Islámico en Siria, Moualem dijo que su Gobierno está dispuesto a cooperar con cualquier país que combata a los islamistas, pero añadió que los ataques sin la aprobación de Damasco serían vistos como actos hostiles.

Aunque la Casa Blanca señaló la semana pasada que estaba considerando ocuparse del grupo en Siria, Washington ha apoyado la insurgencia contra Assad y después no ha habido ninguna señal de cambio en su política hacia él.

Por su parte, Alemania dijo el lunes que no ha mantenido contactos diplomáticos con el Gobierno de Assad y que no tiene planes para retomar las relaciones por la amenaza que supone el Estado Islámico.

Un portavoz alemán del Ministerio de Relaciones Exteriores salió al paso tras una noticia publicada en el diario británico The Independent, que dijo que Estados Unidos ha compartido información con Siria a través del servicio secreto alemán BND.

"El régimen del presidente Assad ha cometido injusticias increíbles de todo tipo durante la guerra civil de tres años y medio. Casi 200.000 personas han muerto", dijo el portavoz, Martin Schäfer, en conferencia de prensa.

"Sinceramente, es muy difícil imaginar que esto pueda ser ignorado en el nombre de la Realpolitik", agregó.

Rusia, el principal aliado de Siria, instó a Occidente y a los gobiernos árabes a superar su animadversión por Assad y acercarse a él para luchar con el Estado Islámico.

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