notimex
17 de diciembre de 2015 / 10:05 p.m.

Monterrey.- El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó hoy por unanimidad una resolución que apunta a desarticular las fuentes de financiamiento del grupo extremista Estado Islámico (EI).

Presentada por Estados Unidos y Rusia, la resolución llama a una acción concertada de la comunidad internacional para aislar al EI del sistema financiero global, así como para detener sus fuentes de ingresos y las transacciones de sus simpatizantes y facilitadores.

La resolución parte de la base de un documento similar aprobado en el verano pasado que tenía la intención de interrumpir el comercio de crudo de parte del EI y de las antigüedades que saqueaba de los territorios tomados.

El documento aprobado amplía además la lista de sanciones contra sujetos ligados al terrorismo, que ahora incluye tanto a Al-Qaeda como al EI, y llama a la comunidad internacional a criminalizar las transacciones financieras relacionadas con estos individuos o grupos.

Asimismo, ofrece guías de acción para detener el contrabando de crudo de parte del EI, la extorsión y la fiscalización, el robo, el secuestro por rescate, las donaciones que provengan de terceros países, el comercio de antigüedades y el tráfico humano.

El texto reconoce “la importancia de fomentar la capacidad de los Estados miembros para combatir el terrorismo y la financiación del terrorismo”.

El Consejo de Seguridad busca así complementar las acciones militares emprendidas por Estados Unidos y Rusia, y por sus respectivos aliados, que apuntan a destruir los ductos y los medios de transporte que el EI emplea para comerciar con el crudo que extrae de su territorio.

Durante la sesión, Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, indicó que actualmente “Daesh (acrónimo del EI en árabe) controla una economía multimillonaria en los territorios bajo su control” mediante numerosas actividades ilícitas que incluye la recaudación de fondos por internet.

Los grupos extremistas como EI, así como Boko Haram, al-Shabaab y el Talibán, emplean de manera creciente estratagemas de difícil detección para recaudar y transferir fondos, cubriendo sus huellas y dejando escasa evidencia a su paso, explicó Ban.

El titular de la ONU reconoció, no obstante, que combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo no será una tarea fácil, y que muchos Estados deben aún implementar los marcos legales y las instituciones para identificar esta clase de transacciones.

“La implementación de resoluciones clave del Consejo de Seguridad en esta materia sigue siendo débil en muchas partes del mundo”, consideró Ban.