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5 de marzo de 2016 / 03:11 p.m.

Ginebra.- Un total de 135 personas murieron en la primera semana de una tregua parcial en Siria en áreas cubiertas por el acuerdo, dijo el sábado un grupo de monitorización, lo que dejó al descubierto la fragilidad del pacto apenas días antes de que la ONU intente reanudar formalmente las conversaciones de paz.

El enviado de la ONU Staffan de Mistura dijo que las negociaciones, que originalmente estaba contemplado que comenzaran el lunes en Ginebra, tendrían un inicio problemático posteriormente en la semana y que los delegados comenzarían a llegar a partir del miércoles.

Naciones Unidas afirmó que el retraso se debía a "razones logísticas y técnicas y también al cese al fuego para más tranquilidad". "Estimo que comenzaremos el (jueves) 10 de marzo, cuando lanzaremos el proceso", comentó de Mistura en una entrevista con el diario panárabe Al Hayat.

Al-Mayadeen, un canal de televisión libanés que respalda al Gobierno sirio, informó a partir de sus propias fuentes que las negociaciones se habían aplazado al 13 de marzo. Reuters no pudo verificarlo en forma independiente.

La guerra civil siria de cinco años ha provocado la muerte de unas 250.000 personas y ha creado una enorme crisis de refugiados en El Líbano, Turquía y la Unión Europea.

La tregua parcial elaborada por Washington y Moscú entró en efecto hace una semana y ha ralentizado el ritmo de la guerra, aunque no incluye a militantes de Estado Islámico ni al Frente Nusra, vinculado con al Qaeda. La oposición no está satisfecha con la implementación del acuerdo y aún no ha dicho si asistirá a las nuevas negociaciones.

En una conversación telefónica el viernes por la noche, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, llamaron a un veloz inicio de las negociaciones de paz, dijo la cancillería rusa en un comunicado.

"Ambas partes llamaron al inicio de negociaciones lo más pronto posible (...) entre el Gobierno sirio y el espectro completo de la oposición, durante las cuales los mismos sirios deberían determinar el futuro de su país", sostuvo.

El ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, Adel al-Jubeir, cuyo país respalda a los rebeldes, dijo el sábado que el presidente sirio, Bashar al-Assad, debe abandonar el cargo al comienzo de la transición política y no al final.

Pero Assad cuenta con el firme respaldo de Irán y Rusia, y su posición militar se ha fortalecido, especialmente desde que Rusia intervino en el conflicto con una serie de ataques aéreos a partir de septiembre de 2015.

El Ministerio de Defensa de Rusia dijo el sábado que había registrado nueve violaciones del alto el fuego en Siria en las últimas 24 horas.