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19 de abril de 2017 / 10:55 p.m.

CARACAS. — Decenas de miles de opositores marcharon el miércoles en Venezuela para protestar contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro en movilizaciones multitudinarias que han dejado dos jóvenes muertos, más de un centenar de heridos y afectados por gases lacrimógenos y al menos 500 detenidos.

Sin embargo, al finalizar la jornada, la oposición convocó otro día de protestas el jueves.

"No tenemos miedo. Venezuela es de todos los venezolanos y seguiremos luchando por ella", dijo el excandidato presidencial Henrique Capriles, quien la semana pasada fue inhabilitado para participar en eventos electorales por 15 años.

Capriles anunció que nuevamente partirán desde 26 puntos de Caracas para tratar de llegar hasta la sede de la Defensoría del Pueblo, en el centro de la ciudad. Han intentado completar este recorrido al menos seis veces en las últimas semanas pero han sido bloqueados por los cuerpos de seguridad.

"A la misma hora nos veremos nuevamente mañana y en los mismos puntos porque la lucha por la democracia no termina. No descansaremos hasta que en Venezuela se recupere el hilo constitucional", agregó Capriles en una rueda de prensa por la noche.

Alfredo Romero, director de la organización humanitaria Foro Penal Venezolano, dijo a la AP que "más de 500 personas fueron arrestadas" el jueves en toda Venezuela.

Al finalizar las protestas del miércoles, Caracas quedó partida en dos, ya que además de los opositores marcharon partidarios del gobierno. En la tarde se llevó a cabo un acto público en el que Maduro informó sobre el número de detenidos y advirtió que no retrocederá.

"Hoy pretendieron asaltar el poder y los derrotamos otra vez", dijo el presidente. "Estamos desmantelando el golpe de Estado terrorista. Estoy decidido a defender mi patria y a defender el pueblo y no voy a retroceder ni un milímetro en la defensa de la lverdad y de la constitución y de la paz".

Horas antes, la guardia nacional lanzó gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a opositores que intentaron sin éxito llegar hasta la sede de la Defensoría del Pueblo desde distintos puntos de la ciudad.

La situación en Venezuela ha generado preocupación entre varios gobiernos, incluido el de Estados Unidos, que exhortaron a Caracas a garantizar la realización de movilizaciones pacíficas y no promover acciones violentas.

En las últimas tres semanas, las protestas en Venezuela han dejado siete muertos, varias decenas de heridos y 241 detenidos.