13 de febrero de 2014 / 06:30 p.m.

CARACAS.- Las autoridades de Venezuela ordenaron la captura de uno de los líderes de las marchas antigubernamentales en las que murieron el miércoles tres personas, elevando la tensión en la polarizada nación petrolera.

Leopoldo López, un ex alcalde de centro que lidera un movimiento de oposición de línea dura al presidente Nicolás Maduro, fue acusado por el Ministerio Público de cargos como terrorismo y homicidio, según la orden emitida la noche del miércoles y reproducida el jueves por varios medios venezolanos.

La orden de arresto fue confirmada por miembros del partido Voluntad Popular de López.Maduro había prometido el miércoles tomar medidas tras los enfrentamientos entre partidarios del Gobierno y opositores que además de los muertos dejaron 25 heridos.

El jueves las calles de la capital amanecieron en calma, pero con una fuerte presencia de policías y militares.

Casi un año después de la muerte del presidente socialista Hugo Chávez, el mentor de Maduro, el derramamiento de sangre el miércoles fue la última demostración de las profundas divisiones en Venezuela.

Uno de los muertos era un integrante de uno de los grupos armados que apoyan al Gobierno de Maduro, conocidos como "colectivos". Otro un estudiante de 24 años, según la información oficial.

"Quieren derrocar al Gobierno a través de la violencia", dijo Maduro el miércoles en la noche. "No va a haber un golpe de Estado", agregó durante un acto en la ciudad central de La Victoria, donde seguidores celebraron con música y danza lejos de los disparos y el denso humo negro de los neumáticos incendiados en los disturbios en Caracas.

Bajo la consigna de "La Salida", aludiendo a una eventual renuncia de Maduro, grupos de la oposición realizaron pequeñas protestas en todo el país durante las últimas dos semanas para reclamar contra la delincuencia, la corrupción y el rápido incremento en el costo de la vida.

Nada indica hasta ahora que las manifestaciones tengan suficiente fuerza para desestabilizar al Gobierno.

Las manifestaciones del miércoles comenzaron de forma pacífica, con opositores y partidarios de Maduro llenando desde muy temprano plazas y avenidas de Caracas y de las principales ciudades del país.

Pero los ánimos empezaron a caldearse y los grupos rivales terminaron enfrentándose, dejando en su camino víctimas, autos en llamas y destrozos. Pequeños focos de protesta de mantuvieron en diferentes puntos de la ciudad hasta bien entrada la noche.

"SOY INOCENTE"

López, un economista de 42 años que fue alcalde de unos de los distritos más ricos de la capital, dijo que el Gobierno planeó el derramamiento de sangre para tratar de desacreditar a su movimiento pacífico.

"Me están culpando sin ninguna prueba (...) Soy inocente", dijo el miércoles a Reuters TV después de los disparos. "Tengo la conciencia tranquila porque llamamos a la paz".

"No vamos a retroceder y no podemos retroceder porque se trata de nuestro futuro, de nuestros hijos", agregó.

El paradero de López era el jueves desconocido. Sus partidarios dijeron no saber dónde estaba.Las protestas dejaron al desnudo las diferencias dentro de la oposición. Los sectores más moderados se oponen a las marchas violentas porque dicen que sólo hacen un favor al Gobierno que los acusa de saboteadores.

Maduro, el sucesor designado por Chávez, fue elegido hace apenas 10 meses por escaso margen. La apuesta del ex conductor de autobús y sindicalista de 51 años es mantener la herencia izquierdista de su antecesor.

El presidente alega que extremistas de la oposición buscan derrocarlo, replicando lo ocurrido en el 2002 cuando enormes protestas callejeras desembocaron en un fugaz golpe de Estado contra Chávez.

GRUPOS ARMADOS

La oposición y el Gobierno se volcaron a las redes sociales para culpar a sus adversarios por el derramamiento de sangre del miércoles.

Los medios locales no transmitieron la violencia, limitados por una ley, y el canal internacional de noticias en español NTN24, que emite desde Colombia, denunció que su señal en Venezuela fue cortada mientras informaba sobre los enfrentamientos entre opositores y partidarios del Gobierno.

La oposición culpa a grupos militantes progubernamentales armados conocidos como "colectivos" de atacarlos en decenas de marchas realizadas en los últimos años.

Portavoces de los colectivos aparecieron en la televisión estatal a última hora del miércoles para llamar a la calma y exigir a López que enfrente cargos por incitar a la violencia. Las protestas políticas esporádicas se han vuelto comunes en la última década en Venezuela, pero por lo general se disuelven en cuestión de días cuando los residentes se cansan de tener las calles bloqueadas y de la quema de neumáticos.

El estallido de violencia del miércoles podría ahondar la fractura entre el sector de línea dura de la oposición y los moderados, cuyo foco está en reclamar por problemas cotidianos como los malos servicios, la corrupción generalizada y una de las peores tasas de homicidios del mundo.

Reuters