21 de febrero de 2013 / 10:58 p.m.

El legislador aceptó visitar Guerrero, mientras que el gobernador se retractó de haberlo tachado como represor, con lo que dieron por cerrada la polémica.

 Ciudad de México • El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, y el diputado federal, Manlio Fabio Beltrones, dieron por cerrada la polémica que se generó tras el intercambio de descalificaciones por la policía comunitaria en esa entidad.

El gobernador se retractó de haber tachado a Beltrones de una persona con “vocación represora”, además de que dio por cerrada la polémica, mientras que el legislador dio el sí a la invitación de visitar el estado, para conocer la situación de inseguridad.

“La voy a aceptar siempre, la invitación de cualquier gobernador a estar con ellos a conversar sobre esto que nos preocupa y a buscarle soluciones conjuntas. México lo que merece es soluciones no problemas”, dijo Beltrones en una entrevista con Joaquín López-Dóriga para Radio Fórmula.

En respuesta, en la misma emisión pero en una entrevista por separado, Aguirre señaló:

“Él ha aceptado. Es un buen gesto, se lo reconozco, se lo valoro. Yo personalmente lo buscaré para afinar una fecha, recibirlo, tener una reunión ahí en el lugar de los hechos, principalmente en Ayutla (…) Yo lo recibo con beneplácito”, mencionó.

Aún así, Beltrones reiteró que el Estado, de no poder cumplir con sus obligaciones, debe replantear sus funciones, ya que consideró indispensable que se brinde seguridad a los mexicanos, en “cualquier región” y no pedirles que se brinden autodefensa.

Por ello, Aguirre señaló que es importante buscar “caminos del diálogo y no transitar por nuestras diferencias”.

Redacción