5 de junio de 2013 / 03:19 p.m.

México • Los gobiernos de México y China relanzaron las relaciones entre ambos países y lograron destrabar acuerdos que tenían casi una década de haberse pactado sin concluirse, como el ingreso de cerdo y de todas las categorías de tequila a la nación asiática.

En lo que los gobiernos presumieron es “"una nueva etapa en las relaciones diplomáticas entre China y México"”, ambos países celebraron la creación de nuevos acuerdos en materia comercial y política.

El presidente Enrique Peña Nieto, durante el último discurso ofrecido en la jornada de ayer, y una vez que fueron firmados los acuerdos comerciales, consideró que “"China es un amigo que abre las puertas en la región Asia Pacífico"”.

“"Estamos en la oportunidad de darle un nuevo impulso a la relación de México con China a partir de las coincidencias que tenemos dos gobiernos que prácticamente están iniciando en un mismo tiempo"”, dijo.

Por ello, consideró que el objetivo específico es avanzar en una relación acorde con el potencial que tienen los países, lo que implica dejar atrás el paradigma de la eventual competencia para pasar a un camino que tenga sinergia y beneficios mutuos.

El mandatario mexicano pidió aprovechar la oportunidad del momento y dar un nuevo impulso a las relaciones diplomáticas utilizando las coincidencias que hay entre los dos gobiernos.

Balanzas a favor

En la primera visita de Estado que recibe Peña Nieto durante su mandato, los gobiernos de México y China firmaron 12 documentos con intención de cooperación para concretar mejoras en los terrenos de la minería, infraestructura, industria petrolera, educación y energía.

A decir de las autoridades mexicanas, el contenido de los convenios ayudará a hacer más positiva la balanza comercial entre México y China, que hasta ahora tiene un saldo favorable para la nación asiática de 10 a 1.

En ese sentido, el presidente de China, Xi Jinping, celebró la intención de los inversionistas chinos de adquirir productos mexicanos hasta por mil millones de dólares.

En tanto, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, dijo en entrevista al término de la firma de los documentos que el interés de China no es tener una relación superhabitaria en materia comercial con México, por lo que está dispuesta a hacer ajustes en los vínculos que tiene con el país.

“"Comparado con Estados Unidos, lo que exportamos a China en un año, lo exportamos a Estados Unidos en cinco o seis días; tenemos un enorme margen (de crecimiento de las exportaciones). Aquí se habla de una actitud distinta, de una relación diferente entre México y China, donde ambos gobiernos trabajarán en acuerdos específicos que se llevaron a cabo para mejorar, no solamente los acuerdos de exportación entre México y China, sino también la atracción de capital, en infraestructura en financiamiento de empleos productivos y bien remunerados"”, dijo.

Por último se acordó continuar con las negociaciones para ampliar la penetración de los textiles mexicanos en el mercado asiático.

Asociaciones integrales

En el contexto de estos anuncios, se dio a conocer que México y China elevaron su relación de asociación estratégica a una “"asociación estratégica integral"”.

El cambio en el tenor de las relaciones diplomáticas implica, a decir de los mandatarios, que todos los temas comerciales y de intercambio académico serán tratados por funcionarios de alto nivel, con el fin de darles cauce de la manera más eficiente posible para hacer un vínculo altamente efectivo entre ambas naciones.

Entre las acciones que también se delinearon están la creación, dentro de la Secretaría de Economía, de una unidad especializada en asuntos económicos entre México y China; la conformación de un grupo de alto nivel empresarial, que permita explorar y ampliar las oportunidades de inversión, y la integración de un grupo bilateral de trabajo de alto nivel, para revisar los temas que obstaculizan una mayor integración.

China, Tíbet y Taiwan

En el ámbito político, los gobiernos de México y China también trataron temas sensibles en materia interna. El gobierno de Peña Nieto expresó su apego al principio de “"una sola China"”, con lo que ratificó la posición del gobierno chino de que Taiwán y el Tíbet forman parte de él.

De acuerdo con el documento, el gobierno de México considera que ambos territorios conforman parte inalienable del territorio chino y los asuntos tibetanos son asuntos internos de China.

Refuerzo de lazos

La visita del mandatario chino comenzó con una recepción oficial en el Campo Marte, donde se hizo un despliegue de las fuerzas militares de México en honor al presidente asiático; ahí, el presidente Enrique Peña expresó la intención de reforzar los lazos entre ambos países por considerar que China tiene una presencia fundamental en la región Asia-Pacífico, donde se encuentra gran parte del desarrollo económico futuro.

“"México y China son dos países en ascenso dentro de un nuevo orden internacional. En ese sentido, deseo que su visita nos permita establecer una asociación estratégica integral en favor del crecimiento económico y la calidad de vida de nuestras poblaciones"”, dijo.

En su intervención, Jinping expresó su interés en desarrollar la economía de ambas naciones.

“"La parte China se encuentra dispuesta a aunar esfuerzos con la mexicana por enriquecer el contenido de la asociación estratégica entre ambos países, a fin de promover el desarrollo integral y profundo de la cooperación de beneficio mutuo y contribuir activamente a la paz, la estabilidad y la prosperidad del mundo"”, declaró.

MIRIAM CASTILLO