REUTERS
10 de diciembre de 2015 / 10:34 a.m.

PARÍS.- Los exhaustos negociadores mundiales del clima reanudaron el jueves las discusiones en torno al lenguaje del acuerdo, después de que las conversaciones, que se prolongaron durante la noche, no lograron superar las diferencias entre los países ricos y en desarrollo.

El ministro de Relaciones Exteriores francés, Lauren Fabius, que preside la conferencia de la ONU, dijo que pretende elaborar un penúltimo borrador el jueves al mediodía, con el menor número posible de desacuerdos o párrafos entre paréntesis, para allanar el camino para una última ronda de revisiones.

"Ahora intentaremos avanzar hacia un acuerdo final", dijo al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, cuando se reunieron en la sala de conferencia antes de reanudarse las reuniones.

Fabius insistió en el acuerdo para reducir las emisiones de gas invernadero, que están acelerando el calentamiento global, debe estar finalizado para el viernes, la fecha oficial de cierre de la cita, evitando así ir más allá del plazo fijado, como en conferencias anteriores.

No obstante, ministros y negociadores de 195 países siguen divididos en asuntos fundamentales, como qué países pagarán los cientos de miles de millones de dólares necesarios para ayudar a las naciones en desarrollo a pasar de los combustibles fósiles a fuentes de energía que emitan menos carbono.

Este punto de fricción acentuó las tensiones tras bambalinas entre Estados Unidos y China sobre lo que el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, calificó como la aproximación "minimalista" de países que podrían realizar una mayor contribución financiera. China no habló de detalles específicos, pero aseguró que ve espacio para el compromiso.

Las conversaciones revivieron también las diferencias sobre cuán ambicioso debería ser el acuerdo en lo relativo al control de la subida de la temperatura terrestre.

Un gran bloque de naciones en desarrollo insiste en que el pacto incluya el objetivo a más largo plazo de mantener las temperaturas en un alza de 1,5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales, aunque los recortes de emisiones de carbono que prometieron hacer los países en la siguiente década no se acercaría a este nivel.