OMAR BRITO Y ANGÉLICA MERCADO
7 de agosto de 2013 / 08:45 p.m.

Ciudad de México • El Partido de Acción Nacional en el Congreso presionó al Pacto por México para realizar una reforma política al presentar ante la Comisión Permanente sus iniciativas de reelección legislativa y para una segunda vuelta.

Acción Nacional presentó su iniciativa de reelección de legisladores federales y locales por un periodo máximo de 12 años y de autoridades municipales con un límite de 9 años, dichos candados con el fin de evitar el aumento de la corrupción en el ejercicio parlamentario y de gobierno.

“En Acción Nacional no negamos que la existencia de una estancia prolongada en el ejercicio del poder tiende a corromper y a desviar del bien común a los ciudadanos que ocupan un cargo público que se debe perseguir, conscientes de ello, no proponemos una reelección automática e indefinida”, expuso el diputado José González Morfín, al presentar dicha iniciativa propuesta por su compañero de bancada y coordinador de la misma Luis Alberto Villarreal García.

Por ello, destacó González Morfín, se propone “un límite máximo de doce años consecutivos en el ejercicio del cargo, con excepción de presidentes municipales, síndicos y regidores cuyo término máximo se establece en nueve años consecutivos en el ejercicio del cargo”.

Este plazo, planteó, puede ser más corto, si así lo deciden los órganos legislativos de las entidades federativas y Distrito Federal, “lo que favorece la autonomía de los Estados dentro del pacto federal”.

Establece igualmente que la elección consecutiva estará sujeta a una nueva elección “bajo el presupuesto de que en la democracia moderna en México ya se delinea un sistema electoral fuerte y confiable”.

El legislador González Morfín presentó también la iniciativa para incorporar la segunda vuelta en la elección del Presidente de la República y de los gobernadores de las entidades federativas.

El objetivo, explicó, es que quien resulte electo no sea un "perdedor Condorcet", es decir por el sistema de votación donde los electores ordenan de mayor a menor preferencia a los candidatos.

“En ciencia política –precisó- designa a la alternativa que perdería con todas las demás competencias binarias, es decir, a la menos preferida en un enfrentamiento uno a uno pero que, en cambio, en una elección múltiple puede resultar vencedora; de esta forma, con la segunda vuelta se protege de mejor forma la preferencia real de los electores”.

Bajo esta premisa, sostuvo que al existir segunda vuelta, el elector ejerce en primera instancia su voto ideológico y después por su segunda preferencia, esto es el voto práctico.

Por otro lado, abundó, la segunda vuelta favorece posturas políticas más centradas, moderadas y cercanas al votante mediano. “Las posturas más radicales, que ciertamente tienen derecho a existir en un régimen democrático, encuentran su justa dimensión en la primera vuelta, mientras que en la segunda vuelta los dos candidatos finalistas acercarán sus posiciones al punto del espacio político en donde se encuentra la mayoría de la población”, puntualizó.

Otras ventajas de la segunda vuelta, concluyó, son evitar campañas que tienden a la polarización y, por ende, las descalificaciones entre candidatos, además de promover alianzas electorales que deberán traducirse en acuerdos estables de gobierno en caso de que el ganador no tenga mayoría en el Legislativo.