25 de julio de 2014 / 04:23 p.m.

Jorge Bergoglio fue al comedor industrial del Vaticano y almorzó en una gran mesa con 10 trabajadores, entre ellos algunos obreros que vestían las camisetas azules de manga corta, uniforme oficial vaticano.

El pontífice estuvo acompañado de un guardia, quien portaba traje y que se sentó en la silla enfrente del Papa.

Sobre la mesa estaban las bandejas habituales del comedor, con botellas de agua mineral de plástico. El menú fue de pechuga de pollo y papas fritas. 

Según el chef, el Papa le cuestionó a los presentes sobre su estabilidad en su empleo. Tras una hora de almuerzo, el Pontífice les dio la bendición, se tomó fotografías  y se ha marchó.

"¡Quién iba a esperar que el Papa iba a venir a comer con nosotros! ¡Ha sido una sorpresa! Ha sido una de las satisfacciones más grandes que uno puede tener", ha asegurado este trabajador, aún emocionado por la visita", dijo.