AP
10 de junio de 2015 / 09:59 p.m.

Ciudad del Vaticano. — El papa Francisco tomó la medida de mayor alcance hasta ahora para actuar contra obispos que encubren a sacerdotes pedófilos, al crear un nuevo tribunal en el Vaticano que atienda este tipo de casos.

La iniciativa, anunciada el miércoles, tiene implicaciones legales y teológicas significativas, ya que desde hace mucho tiempo los obispos han sido considerados amos de sus diócesis y en gran medida no tienen que rendir cuentas cuando hacen las cosas mal. El Vaticano sólo interviene en casos de negligencia grave.

Durante años, esa renuencia a intervenir ha derivado en críticas por parte de víctimas de abusos, grupos activistas y otros de que la Santa Sede no había castigado ni obligado a renunciar a obispos que trasladaban a sacerdotes depredadores de parroquia en parroquia, donde podían volver a cometer abusos sexuales, en lugar de denunciarlos con la policía o retirarlos de sus puestos.

El Vaticano indicó que Francisco había aprobado propuestas efectuadas por su junta asesora sobre abusos sexuales, que incluye a sobrevivientes de abusos así como a expertos en políticas de protección infantil, en las que piden un nuevo mecanismo en el que el Vaticano pueda recibir y examinar denuncias de "abuso de poder" por parte de obispos y enjuiciarlos ante un tribunal allí.

Será creada una nueva sección judicial especial, con personal permanente, dentro de la Congregación para la Doctrina de la Fe "con el fin de juzgar a obispos con relación a delitos de abuso de poder cuando estén relacionados con el abuso de menores", afirmó el Vaticano en un comunicado.

Aún falta especificar detalles, incluidos los posibles castigos y el plazo de prescripción para determinar si los casos antiguos de negligencia por parte de obispos que se remontan 20 o 30 años atrás pueden ser escuchados ahora.

En la actualidad, la congregación revisa todos los casos de sacerdotes que han abusado de menores y el plazo de prescripción es de 20 años, aunque la congregación puede modificar ese límite.

"Realmente complacida de que el Santo Padre haya aprobado nuestra propuesta", dijo Marie Collins, una sobreviviente de abusos sexuales, en un correo electrónico.

SNAP, el principal grupo de víctimas de abusos en Estados Unidos, se mostró más cauteloso, al hacer notar que en la actualidad hay muchos obispos en sus puestos que han demorado el reportar abusos y a pesar de ello nunca se les ha aplicado un castigo.

"Ante toda esta negación, timidez e inacción generalizada, seamos prudentes, mantengámonos vigilantes y retengamos nuestro juicio hasta que veamos si y cómo podría actuar este panel", dijo David Clohessy, de SNAP.

El escándalo de abusos sexuales estalló hace décadas en Estados Unidos, Irlanda, Australia y otras partes, en gran medida porque los obispos y los superiores de órdenes religiosas trasladaban a los sacerdotes pedófilos de un lugar a otro o los enviaban a terapia, en lugar de reportar los delitos a la policía y efectuar juicios eclesiásticos tal y como lo requiere el derecho canónico. Su objetivo era impedir un escándalo y conservar a sus sacerdotes prácticamente a cualquier costo.

En 2001, el Vaticano les ordenó a todos los obispos y superiores de órdenes religiosas que enviaran los casos de abusos a Roma en un intento por castigar a los que cometían abusos. Miles de sacerdotes fueron sancionados y cientos expulsados del sacerdocio, pero los jefes que les permitieron seguir cometiendo abusos nunca fueron castigados.

La Santa Sede indicó que el cardenal Sean O'Malley, director de la comisión que asesora a Francisco sobre abusos sexuales, presentó esta semana las propuestas de un tribunal a los cardenales que asesoran al pontífice y fueron aprobadas por unanimidad. El papa también las autorizó, así como financiamiento para que haya personal de tiempo completo en la nueva oficina.

El derecho canónico ya proporciona sanciones para los obispos que se comportan en forma negligente en sus obligaciones, pero no se sabe que el Vaticano haya castigado a algún obispo que haya encubierto a alguien que cometa abusos sexuales.

El reverendo Federico Lombardi, portavoz de la Santa Sede, dijo que con las nuevas propuestas ahora ya hay un proceso definido por medio del cual el Vaticano puede aplicar esos castigos.