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6 de julio de 2016 / 04:10 p.m.

Ciudad del Vaticano.- El Papa Francisco instó hoy a un grupo de pobres y sin techo a rezar para que se conviertan y cambien de vida los hipócritas, los ricos, “aquellos que ahora ríen” y a “quienes les gusta ser adulados”.

“Les pido rezar por los culpables de vuestras pobrezas, para que se conviertan. Rezar por tantos ricos que visten de púrpura y hacen fiesta con grandes banquetes, sin darse cuenta que a sus puertas hay muchos deseosos de quitarse el hambre con los restos de sus mesas”, agregó.

La mañana de este miércoles Francisco recibió, en el Aula Pablo VI del Vaticano, a un grupo de 200 personas en situación de precariedad provenientes de Lyon, en Francia.

Ante ellos recordó que Jesús dijo: “felices los que tienen hambre, los que lloran, los que son odiados y perseguidos”, pero que también fue “muy severo” con los ricos, los sabios y los hipócritas, a quienes les advirtió: “¡Cuidado!”.

Por eso les dio la misión de “rezar por ellos”, para que cambien sus corazones. “Recen por los sacerdotes que miran para otro lado y no tienen compasión. A todas estas personas sonríanles con el corazón, deseen para ellos el bien y pidan a Jesús que se conviertan”, insistió.

Aseguró que la Iglesia católica ama y prefiere lo que Jesús amó, por eso no puede estar tranquila hasta que no llegue a todos aquellos que experimentan el rechazo, la exclusión y que no cuentan para nadie.

Sostuvo que los pobres son el ejemplo más claro de la importancia de los pequeños gestos, al alcance de cada uno, que contribuyen a construir la paz.

Destacó que con los más necesitados se debe compartir la vida y no teorías abstractas, porque las teorías abstractas llevan a las ideologías que conducen a negar que Dios se hizo un ser humano. Y afirmó que la vida compartida con los pobres transforma y convierte.

“Queridos hermanos, les pido sobre todo conservar la valentía y, justamente en medio a vuestras angustias, conservar el gozo de la esperanza. Esa llama que habita en ustedes que no se apague”, señaló.

“Nosotros creemos en un Dios que repara todas las injusticias, que consuela todas las penas y que sabe recompensar a cuantos tienen confianza en él”, apuntó.