17 de marzo de 2014 / 07:25 p.m.

París.- Dos mujeres compiten por la alcaldía de París, la primera vez en su larga historia que la capital francesa no tendrá un hombre al frente del gobierno municipal.

La socialista Anne Hidalgo, de ascendencia española, es la favorita en los comicios que comienzan el domingo, lo que dejaría a la capital francesa en manos de la izquierda pese a la enorme falta de popularidad del presidente socialista Francois Hollande.

Hidalgo, de 54 años, fue durante 13 años lugarteniente del alcalde saliente de París Bertrand Delanoe. En todos los sondeos de opinión recientes, Hidalgo aventaja a la candidata centroderechista Nathalie Kosciusko-Morizet, una estrella ascendente de 40 años en el partido del ex presidente Nicolas Sarkozy, conocida por sus iniciales de NKM.

La liza por la alcaldía de París — uno de los cargos más deseados en la política francesa — es una de varias miles de campañas en todo el país en los comicios municipales que tendrán lugar en dos rondas el 23 y el 30 de marzo.

Ambas candidatas a la alcaldía de la capital prometieron mejorar la seguridad y el transporte y construir más viviendas públicas en una de las ciudades más caras del mundo.

Su rival, Kosciusko-Morizet, ex ministra del Medio Ambiente con Sarkozy, era considerada en un principio la favorita a la alcaldía de París, pero su campaña quedó comprometida por la disidencia en su propio partido. Las listas de su partido se enfrentan a candidatos conservadores disidentes en algunos distritos, lo que podría costarle algunos valiosos votos.

Por una parte, Hidalgo "no tiene una carrera a nivel nacional", dijo el analista político Gael Sliman, de la agencia francesa de sondeos BVA.

Por otra parte, agregó, Kosciusko-Morizet tiene "enormes recursos políticos, una trayectoria a nivel ministerial y es joven, así que tiene una carrera por delante. Empero, ha sido castigada por la rebelión anti-Kosciusko-Morizet en su propio partido".

Con todo, Kosciusko-Morizet dijo a la AP que sigue pensando en una posible victoria.

Kosciusko-Morizet, procedente de una familia de políticos muy bien relacionados, intentó superar su imagen burguesa con un estilo más casual, con el pelo suelto. Sin embargo, también cometió deslices espectaculares, por ejemplo cuando habló del "encanto" del subterráneo de París. Sus palabras ocasionaron comentarios jocosos entre los usuarios del metro que con frecuencia usan vagones abarrotados y malolientes.

Hidalgo quiere usar un antiguo ferrocarril que rodea Paris — e incluso sus túneles — para crear lugares de arte urbano o granjas destinadas al cultivo de champiñones y la cría de peces. Kosciusko-Morizet propuso usar las estaciones no usadas del metro de París — en la actualidad cerradas al público — como gimnasios, piscinas o clubes nocturnos.

Hidalgo se ha beneficiado de los exitosos proyectos realizados por el alcalde Delanoe, como el sistema de bicicletas compartidas Velib y los servicios compartidos de auto Autolib, así como la creación de playas cada verano en las márgenes del Sena.

Pero Kosciusko-Morizet sostiene que los socialistas, al frente de la alcaldía de París durante los últimos 13 años, no han logrado hacer atractiva la capital para los jóvenes, y desea cambiar eso.

Quiere que haya más comercios que abran los domingos, especialmente en zonas turísticas y calles con tiendas de lujo, mientras Hidalgo prometió respetar los días tradicionales de descanso de los empleados.

AP