AP
21 de mayo de 2015 / 12:09 p.m.

Beirut.- El Estado Islámico tomó control absoluto de la histórica ciudad de Palmira en el centro de Siria el jueves, apenas días después de capturar una importante capital provincial en el vecino Irak, lo que sugiere que el grupo radical está aumentando su poder en la región.

El doble éxito no sólo suma presión a Damasco y Bagdad, sino que además genera dudas sobre la estrategia estadounidense de depender casi exclusivamente de ataques aéreos para combatir al movimiento islámico suní que es un desprendimiento de Al Qaeda.

Estado Islámico dijo en un comunicado publicado por sus seguidores en Twitter que tiene el control total de Palmira, incluyendo sus bases militares. Esta es la primera vez que el grupo arrebata el control de una ciudad directamente al Ejército del presidente Bashar al-Assad y sus fuerzas aliadas.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, señaló que el grupo ahora controla más de la mitad del territorio de Siria, luego de cinco años de guerra civil.

Los enfrentamientos desde el miércoles han causado la muerte de al menos 100 combatientes progubernamentales, dijo Rami Abdulrahman, jefe del observatorio, que basa su información en una red de fuentes en el terreno.

El grupo extremista ha destruido reliquias y monumentos en Irak y hay temor de que ahora pueda devastar Palmira, una ciudad histórica Patrimonio de la Humanidad que alberga famosas ruinas de la era romana.

"Ésta es la caída de una civilización", dijo a Reuters el jueves el jefe de antigüedades de Siria, Maamoun Abdulkarim. "La sociedad humana civilizada ha perdido la batalla contra la barbarie. He perdido toda esperanza", agregó.

Estado Islámico
Territorio controlado por el Estado Islámico. | Ilustración EL PAÍS

Estado Islámico indicó que las fuerzas progubernamentales en retirada habían dejado muchos muertos, aunque no precisó cifras.

El ataque a la ciudad es parte de una avanzada del grupo hacia el oeste del país, lo que suma presión al Ejército de Assad y sus milicias aliadas, que recientemente también han perdido terreno en el noroeste y sur de Siria.

Según expertos, Palmira está situada muy estratégicamente y podría ser usada ahora como plataforma de lanzamiento para otros avances territoriales hacia Homs y Damasco.

La captura de la histórica ciudad siria se produjo apenas cinco días después de que Estado Islámico tomara control de Ramadi, capital de la provincia más grande de Irak.

Aunque el grupo ha capturado grandes zonas en Siria, las áreas que domina están prácticamente deshabitadas. Las principales ciudades, incluida la capital Damasco, están ubicadas en el oeste del país, junto a la frontera con Líbano, y sobre la costa, que ha sido la prioridad del Gobierno de Assad.